El universo es vasto y, hasta donde la ciencia sabe, solitario en términos de vida e
inteligencia. Sin embargo, un grupo de personas que
afirman investigar casos de visitas extraterrestres, los llamados ufólogos, dicen tener pruebas, no solo de vida en otros
planetas, sino que además, de inteligencia
extraterrestre y de la visita de esos
extraterrestres a nuestro planeta.
Afirman que se han contactado con un grupo selecto de humanos a los
cuales les han hecho llegar alarmantes mensajes: mensajes de paz, para evitar
la guerra, las armas nucleares, el racismo, el cambio climático y otros tantos
malestares de la humanidad.
Entres sus “pruebas” de semejantes y extraordinarias afirmaciones citan avistamientos de objetos extraños en el cielo, testigos que juran haber tenido contacto –voluntario e involuntario- con los “visitantes”, pruebas en la historia de la humanidad (como el origen de las mitologías complejas sobre dioses que de acuerdo a los ufólogos serían extraterrestres en la antigüedad); presentan extrañas fotografías de lo que parecen ser objetos no identificados en los cielos; misteriosas huellas en el suelo, como los círculos de cosecha… en fin, los ufólogos afirman y afirman, y seguirán afirmando, pero hasta ahora ninguna de sus pruebas ha convencido a la comunidad científica de que realmente alguien nos visite desde el espacio.
Este cúmulo que en la antigüedad era también llamado las siete hermanas, está formado por estrellas muy jóvenes, nacidas no hace más de 50 millones de años. Este cúmulo que en la antigüedad era también llamado las siete hermanas, está formado por estrellas muy jóvenes, nacidas no hace más de 50 millones de años.
Entres sus “pruebas” de semejantes y extraordinarias afirmaciones citan avistamientos de objetos extraños en el cielo, testigos que juran haber tenido contacto –voluntario e involuntario- con los “visitantes”, pruebas en la historia de la humanidad (como el origen de las mitologías complejas sobre dioses que de acuerdo a los ufólogos serían extraterrestres en la antigüedad); presentan extrañas fotografías de lo que parecen ser objetos no identificados en los cielos; misteriosas huellas en el suelo, como los círculos de cosecha… en fin, los ufólogos afirman y afirman, y seguirán afirmando, pero hasta ahora ninguna de sus pruebas ha convencido a la comunidad científica de que realmente alguien nos visite desde el espacio.
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| Los pleyadianos parecían ser humanos arios. ¿Extraterrestres blancos o solo prejuicio racista? |
Este cúmulo que en la antigüedad era también llamado las siete hermanas, está formado por estrellas muy jóvenes, nacidas no hace más de 50 millones de años. Este cúmulo que en la antigüedad era también llamado las siete hermanas, está formado por estrellas muy jóvenes, nacidas no hace más de 50 millones de años.
¿Por qué,
si al parecer hay muchas evidencias de visitas espaciales, los científicos las niegan? ¿Será que son ignorantes, arrogantes, o saben
que nos visitan los extraterrestres pero intentan ocultarlo? En realidad, ninguna de las opciones
anteriores. La razón por la que los científicos no creen en avistamientos de ovnis, es porque no
hay razón para creer en ellos. Por lo menos, una razón más allá de la fe y los anhelos humanos.
Una y
otra vez, siempre que un informe de ovni fue investigado seriamente se
descubría que, o eran casos de objetos no identificados como aves, nubes,
fenómenos meteorológicos o astronómicos, estrellas, cometas, aviones… o
simplemente, meros fraudes perpetrados para llamar la
atención, incrementar el número de creyentes o incrementar el dinero de los
ufólogos y los protagonistas de los “avistamientos”.
Las
personas que estarían más encantadas de descubrir inteligencia extraterrestre y que esta inteligencia nos visita, son los
científicos. Astrónomos, astrobiólogos y cosmólogos podrían morirse de felicidad inmediatamente después de
encontrar semejante cosa. Pero ¡nunca
han encontrado evidencias de vida extraterrestre!
Los
astrónomos han
desenmascarado y explicado una y otra vez, que la ufología no
es más que un conjunto de patrañas y afirmaciones ridículas. La ufología es la
descripción gráfica de una pseudociencia.
Y aun así
sobran los creyentes en historias que rallan en lo más ridículo. El caso más
célebre de contactos, por ejemplo, es el
caso del sueco Edward “Billy” Meier
(Billy es su apodo, pues es fanático del bandido del viejo oeste, Billy de Kid). A pesar de carecer de
fundamento, los ufólogos afirman en este caso –como en todos- que hay
evidencias del contacto de este señor de barba blanca.
La historia de las Pléyades en la Tierra
“Los motivos que tiene una persona o un grupo de personas
para elaborar un fraude son varios, sin embargo, la razón más común es el
tratar de obtener dinero a costa de la credulidad de la gente, la repercusión
directa de esto es el desprestigio o desestimación del fenómeno en cuestión” afirma el escéptico Raúl Arias,
respecto al por qué alguien puede asegurar que fue contactado.
La extraña historia de Billy Meier
comenzó el 28 de Enero de 1975. En esos entonces, los contactos comenzaron por
telepatía, después, los extraterrestres se le presentaron cara a cara.
Durante años fue una y otra vez
contactado por unos seres de aspecto humanoide, de piel blanca y cabello rubio.
Estos alvinos visitantes aseguraron que
provenían del cumulo estelar al que nosotros llamamos las Pléyades. Los pleyadianos,
le dieron una amplia gama de mensajes espirituales que Billy Meier debía
difundir a la humanidad. Mensajes de paz en los que le advertían del
cambio climático, entre otros. Sin embargo, Meier
asegura hasta la fecha que en nuestro tiempo se encuentra bastante cerca una tercera
guerra mundial, informada por la extraterrestre Semjase y sus compañeros espaciales. De acuerdo a los alienigenas del futuro –pues los visitantes
vienen de otra época en el tiempo-, la tercera guerra mundial sería entre los
años 2006, 2008, 2010 o 2011(evidentemente, nada ocurrió). Asegura que este
conflicto se dará debido a las tensiones con grupos musulmanes
extremistas.
A lo largo de todos sus contactos
tomó un gran número de fotografías de las naves pleyadianas, una colección de fotos tan
grande, que prácticamente son el
arquetipo moderno de los platillos
voladores. Además de su testimonio, el de su
hijo, de la gran cantidad de fotos y de unos videos, Billy Meier aseguró tener
por un tiempo un trozo de metal
extraterrestre forjado en las Pléyades.
El trozo de metal, de acuerdo con su historia, fue analizado por un hombre
llamado Vogel, quien descubrió que no era un objeto que tuviera algún elemento
conocido en la Tierra, agrandando de este modo la historia de los contactos.
Después
de años de supuestos contactos y “asombrosas” revelaciones, ufólogos de
renombre mundial como el mexicano Jaime Maussan –vaya investigador de
prestigio-, luego de “investigar” el caso aseguraron que la historia de Meier
es una de las más extraordinarias y fantásticas de las que hayan escuchado
alguna vez. Lo mismo pensaron los escépticos, la historia es demasiado
extraordinaria y fantástica… ¡pero demasiado! Lo suficientemente fantástica
como para que fuera verdad.
Armados
con la clásica frase de “afirmaciones extraordinarias requieren siempre de
evidencia extraordinaria”, los investigadores serios que analizaron de forma
crítica el caso, no tardaron mucho en notar que tenían una serie de
afirmaciones extraordinarias sin evidencias extraordinarias.
Ante
esto, los fanáticos y los ufólogos que lo defendían, acusaron a los autores que
tachaban a Billy Meir de charlatán de no ser objetivos. Después de todo ¿qué no
dio pruebas de sus contactos con los pleyadianos? ¿No
presentó fotografías, videos, mensajes e incluso un trozo de metal espacial?
Los escépticos miraron con mucha atención esas “pruebas”.
Billy Meier bajo la lupa
Antes de
analizar a fondo las supuestas pruebas de los contactos de Billy Meier, debemos
analizar primero la historia del contacto mismo, a ver si no presenta incoherencias
desde el principio.
Si
aceptamos la metodología de la investigación científica y seguimos la historia de Meier tal y como la
contó y aceptamos, por un momento, el que en verdad fuera contactado por
habitantes de las Pléyades, entonces debemos preguntarnos: ¿qué es lo que la
ciencia sabe sobre las Pléyades?
Resulta
ser que las
Pléyades están a una distancia de unos
400 años-luz de la Tierra y están contenidas en una esfera de una treintena de
años-luz de diámetro. Esto significa que cualquier habitante de alguna de esas
estrellas, viajando a la velocidad de la luz tardaría 400 años en llegar a la
Tierra.
Y es
aquí donde comienzan los problemas para los supuestos contactos de pleyadianos.
Si recordamos las clases en la escuela sobre nuestro sistema solar, recordaremos
entonces que el Sol tiene una edad de 5 mil millones de años y la Tierra de 4 500 millones de años; y que el ser humano
lleva existiendo aproximadamente 4 millones de años. ¿Y? ¿Qué demuestra eso?
Pues
demuestra que para que un ser inteligente capaz de crear tecnología pudiera
existir en la Tierra, tuvieron que pasar 4 496 millones de años de evolución,
extinción de especies y más evolución. Las Pléyades solo tienen una edad de 50
millones de años existiendo, un tiempo relativamente corto para que la vida
surja en algún planeta de dicho cumulo (si es que tiene planetas) y en dado
caso, si la vida surgiera, aun es muy poco tiempo para que evolucione y surja
una especie capaz de crear tecnología; y aun menos probable que esa tecnología
sea lo bastante avanzada como para llegar a la Tierra. De este modo, nos damos cuenta que la ciencia
derrumba toda la historia de Billy Meier.
Nadie de
las Pléyades pudieron habernos visitado porque las Pléyades son un cúmulo
estelar muy joven, y la posibilidad de vida inteligente habitando un planeta de
ahí es básicamente nula. Pero ¿qué pasa entonces con todo lo que se había
presentado Billy Meier como pruebas?
Las
fotografías, que se cuentan por decenas, parecen mostrar objetos demasiado
grandes y muy visibles como para que Meier fuera el único en verlos. Además de
esta anomalía resulta ser que ya hace unos años, su ex esposa, una vez
divorciados, denunció todo el fraude que hacía su esposo. Afirmó que todas las
fotos mostraban platillos de juguete en maquetas con arbolitos de bonsái.
En los
años 70s y 80s, posiblemente estas imágenes causaban cierta impresión, pero hoy
en día, parecen tan reales como las fotografías viejas de fantasmas o del
Monstruo del Lago Ness, es decir nada reales. Y mucho menos reales al encontrar
ciertas anomalías dentro de las fotos, como la siguiente imagen a la izquierda. Parece como si tuviera una agarradera la
base del ovni, una muy parecida a una tapa de plástico de un tambo para retener
agua, tal y como se ve en la imagen de
abajo.
Además
de esta prueba y del testimonio de su ex esposa, los investigadores lograron demostrar
que las fotografías solo mostraban naves de juguete.
Pero aquí no termina
todo. Billy Meier, supuestamente fotografió a las sexys extraterrestres, mas
sin embargo, la fotografía borrosa, se parecía increíblemente a dos chicas terrestres del show de Dean Martin,
un programa familiar de aquellos años.
Con
el paso del tiempo el fraude se hacía cada
vez más evidente. Los supuestos mensajes de cambio climático y tercera guerra mundial
se hicieron, casualmente en los años en que los científicos que tenían los pies
bien puestos sobre la tierra, anunciaban que las armas nucleares podían ser un
peligro para la humanidad y que el CO2 podía incrementar la temperatura global.
¿Y qué pasó
con el supuesto metal extraterrestre? Resulta ser que, misteriosamente, nadie sabe dónde está, ni dónde está Vogel –que casualmente es una palabra suiza para
referirse a las aves y no un nombre de persona-; ni siquiera se sabe si alguno
de los dos –el metal y su investigador- existieron en primer lugar. Lo más
probable es que solo fue otro invento para hacer más atractiva su historia.
Resulta que
todo lo que supuestamente respaldaba la historia de Billy Meier fueron burdos engaños,
tal y como siempre ha pasado en las historias de contactados y abducidos. Lo
chistoso, es que aun hay personas que piensan que alguien como Billy Meier no
puede mentir. Alguna vez recuerdo haber escuchado a Maussan defendiendo a
Meier, diciendo “¿para qué un hombre querría mentir sobre algo tan grande?”,
y aseguraba el extraño ufólogo que la historia de los visitantes de las
Pléyades era una de las más importantes por su cantidad de mensajes y
evidencias.
La historia de
los pleyadianos, no termina con los fraudes de Billy Meier, pues otros contactados de la misma
credibilidad han asegurado recibir mensajes de esta especie alienigena. En fin,
no hay nada que se pueda hacer ante personas de oídos sordos que no comprenden
la imposibilidad de pleyadianos en la Tierra.
SI TE INTERESA ESTE TEMA
*Las fotografías fraudulentas de Billy Meier, con las imágenes que el contactado alguna vez ofreció como auténticas naves espaciales.
*Grandes fraudes/ caso Meier, de Raúl Arias.
*Pleyadianos, entrada del Diccionario de los Escépticos



