domingo, 30 de junio de 2024

Debatir con terraplanistas: algunas reflexiones sobre el debate en el canal de Jordi Wild

La miniatura del video en The Wild Project del anunciado debate.

Vaya semana. Nos tocó ser testigos de dos debates distintos, aunque ambos me dejaron profundamente decepcionado. El primero, el debate presidencial entre Joe Biden y el insoportable Donald Trump, nos recordó cuán profundamente mezquino, despreciable y mitómano es el bebote naranja, pero cuán hábil se ve si lo comparamos con un aletargado Biden, quien pudo haber perdido el debate con cualquier alumno de primaria hábil en oratoria, no digamos ya con un mentiroso serial. Es simplemente aterrador mirar que la posibilidad de que Trump vuelva a la Casa Blanca es más evidente ahora incluso que en 2016 o en 2020 (y no tienen idea de lo feliz que estaré si en unos meses me equivoco).

Por otro lado, el Doctor en Física y famoso edutuber Javier Santaolalla nos había advertido de lo que se venía: un debate de "Científicos vs conspiranoicos" en el videopodcast The Wild Project, junto a la periodista científica Rocío Vidal del canal La gata de Schrödinger, enfrentando juntos a un par de conspiranoicos cuya popularidad ha emergido en los últimos meses, a saber, el terraplanista Karles Toráh a.k.a. "Mr. Tartaria" y el ufólogo David Parcerisa a.k.a."Rimbel35", ambos conspiranoicos de manual. (Yo sé que Jordi Wild había anunciado desde antes el debate, pero muchos que no seguimos el tipo de contenido que presenta nos enteramos hasta que Javi Santaolalla lo anunció en su canal hace unos días).

domingo, 2 de junio de 2024

Carta a mis amigos amlovers

Fotografía: AFP. 

Querido amigo amlover:

Recibe primero un afectuoso saludo de mi parte. Yo sé que no es común que te escriba haciendo referencia a tu curiosa identidad política, pero la verdad es que tengo muchos meses pensando en enviarte esta carta, más que nada, porque me gustaría entenderte con sinceridad. Como tú sabes, nunca me he considerado un simpatizante del actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), aunque tampoco me identifico como parte del igualmente curioso club de odiadores que ha formado con los años, y que hoy tú y yo identificamos como el grupo de los anti-peje. Tengo amigos que identifico como "miembros" dedicados de ese club y espero poder mandarles una carta próximamente. Por el momento, me gustaría que reflexionemos juntos.

domingo, 19 de mayo de 2024

De políticos, digo, política

Advertencia: este no es un artículo para que escriba su opinión sobre su partido político de preferencia o el que más odia, sino para un debate racional sobre por qué razones piensa que ese partido es el mejor o el peor.

Llevo unas semanas pensando qué escribir para este artículo que pueda aportarles algo que no se diga ya en las pláticas de la chamba, en la mesa familiar o en la reunión con amigos cada que sale el tema de las elecciones en nuestro país dentro de unas pocas semanas. También estaba pensando en qué conclusión podría llegar, que no fuera igual a las dos anteriores veces que he comentado en tiempos de campaña presidencial en 2018 y 2012.  Yo sé que he comentado en otras partes lo mucho que el enfoque escéptico puede aportar a las cuestiones políticas, y aún creo que así es, pero a casi nada de las elecciones y con un tercer debate de candidatos por suceder esta noche, me doy cuenta que no hay mucho que decir que no haya sido dicho ya en sexenios anteriores.

Eso es lo que he corroborado, a nivel personal, con compañeros de trabajo, amigos y familiares. Con todo, parece que muchas personas se sorprenden de las conclusiones que he sostenido años atrás, y que hoy todo indica que siguen siendo válidas.

lunes, 13 de mayo de 2024

¿Es peligrosa la criptozoología?

Como cualquiera que sigue el activismo escéptico sabe, las creencias falsas y contrarias al conocimiento científico son sin excepción potencialmente dañinas para el individuo o la sociedad que las adopta. Nunca será suficiente repetir este hecho. Esto es así porque una persona o una sociedad que actúa partiendo de supuestos falsos se acercará con mayor probabilidad a soluciones falsas para problemáticas reales. Pueden causar daños económicos, psicológicos, de salud, políticos y/o ambientales, según la pseudociencia de la que se hable. Para ejemplos concretos, puede consultarse el listado de tragedias pseudocientíficas y sobrenaturales del portal Whats the Harm? (curiosamente, el portal no ofrece casos de daños por la creencia, la promoción o la práctica de la criptozoología). También, próximamente, los astrofísicos argentinos Leandro Abaroa y Gustavo Esteban Romero, están por publicar un nuevo paper donde proponen una clasificación de pseudociencias según el riesgo para los valores humanos (con cuatro niveles), que comentaremos cuando se publique.

Pero suele hablarse de ciertas pseudociencias como poco dañinas e incluso inocuas. La ufología, la parapsicología, la astrología y, claro, la criptozoología, se les suele presentar como engaños poco riesgosos para sus practicantes, aunque se asegura que son falsas y que su promoción sea éticamente cuestionable. Pero estas pseudociencias sí presentan un riesgo muy real: el daño a la educación al promover creencias falsas, teorías irracionales y dogmáticas y ser la puerta de entrada a otras creencias irracionales potencialmente más dañinas.

Los autores de Abominable Science! (2012) Daniel Loxton y Donald Prothero hablaron sobre estos peligros muy reales (especialmente para la educación y la comprensión pública de la ciencia) de la criptozoología en una entrevista con Kyle Sturgess en el portal de Skeptical Inquirer en 2014 (yo sé que es algo vieja, pero sus advertencias siguen estando vigentes):

domingo, 28 de abril de 2024

Medicina indígena y la mediocridad de Muy Interesante

Ya lo he contado en varias ocasiones: mis hábitos de lectura, a diferencia de varios amigos míos, no se desarrollaron en la infancia, sino en mi adolescencia, y no gracias a literatura juvenil, sino a la revista de divulgación científica Muy Interesante y mi fascinación por lo paranormal. En 2007, recuerdo que iba con mi papá y mi abuela por el mercado cuando, al pasar al lado de un puesto de revistas, vi el número de abril con la portada "Contacto extraterrestre: ¿Qué opina la ciencia sobre las abducciones?". Le supliqué a mi abuela que me comprara esa revista, y ella accedió con la condición de leerla en realidad (yo nunca había sentido curiosidad por lecturas, fuera de las que me imponían en la escuela).

El artículo, escrito por el periodista Rafael Muñoz Saldaña, era un extenso artículo (de la pág. 28 a la 39) que explicaba de maravilla la historia de la ufología (desde cosas no identificadas en el cielo en la antigüedad hasta los célebres avistamientos de Kenneth Arnold en 1947), su contexto histórico con la influencia de fraudes decimonónicos y grandes obras de la ciencia-ficción, hasta los orígenes del fenómeno de las abducciones alienígenas con los "relatos fundacionales" de Antonio Villas Boas y del matrimonio de Betty y Barney Hill en 1957 y 1961, respectivamente. Era un artículo que explicaba igualmente la investigación psicológica sobre los falsos recuerdos, la personalidad esquizotípica y el negocio redondo que representaba el mercado de las abducciones para magufos, como John MackBudd Hopkins. También fue la primera vez que leí nombres escépticos, como Carl Sagan (teniendo entre sus páginas la primer mención que conocí de El mundo y sus demonios), Philip Klass, Susan Clancy, Richard McNally y Robert Todd Carroll (siendo aquí donde también me enteraría de la existencia del fabuloso Skeptic's Dictionary). 

En ese entonces, con casi 15 años de edad y siendo un verdadero creyente de misterios perdurables, pensaba que el artículo era poco convincente, pero fascinante. Al fin tenía una primer respuesta a una duda que siempre tuve como buen magufo: ¿por qué había personas que parecían ser inteligentes que no creían en lo paranormal cuando era "evidente" que existía "algo inexplicable" por la ciencia? Ese año en especial lo recuerdo porque Muy Interesante siguió sacando temas sobrenaturales, como el fin del mundo, los orígenes del diablo o la historia de los evangelios apócrifos. Me volví un lector y comprador compulsivo de Muy Interesante, al punto que llegué a tener todos los números de la revista desde el 2003 hasta el 2012 (¿o 2013?), junto con ediciones de años anteriores (la más antigua que tengo, si no recuerdo mal, es de 1984); después del 2012, iniciando como estudiante universitario y proletario, dejé pasar varios números, hasta que con el paso del tiempo (y pasando mi poca inversión ahora a los libros) solo compraba Muy de vez en cuando, cada que aparecía algún tema de portada interesante. 

Creo que no compré ninguna en los últimos tres o cuatro años, hasta que este mes, mientras hacía algunas compras del hogar, me conseguí el número de Marzo pasado (costando casi tres veces lo que costaba en 2007) con la esperanza de leer un buen artículo contra una locura que ha sido promovida desde el gobierno mexicano, como por algunas universidades de presunto prestigio (miro feo al IPN): la medicina tradicional indígena. Imaginen mi decepción al encontrar un artículo que, más que divulgativo, parece un panfleto de nuestra impresentable Secretaría de Salud, sin una sola mención a alguna voz que explique por qué los tratamientos precientíficos no son medicina, y pretender que lo sean, es una clara señal de que nos encontramos ante un discurso pseudocientífico.

jueves, 4 de abril de 2024

El "cristianismo cultural" de Richard Dawkins, o la noticia que no es noticia

Actualización 07/04/2024



Notición para los cristianos y todos aquellos que han criticado el nuevo ateísmo: el santo padre del ateísmo, el biólogo Richard Dawkins se ha "reconvertido" al cristianismo cultural. Sí, así como lo oye, Dawkins, el "rottweiler de Darwin" y autor de la "Biblia atea" El espejismo de Dios (2006) se "reconvirtió" al cristianismo, aunque sea con apellido. Un ateo que cambia de religión, ¿no es sorprendente? Bien, suficiente sarcasmo, hora de ponerse serios (más o menos).

La sorprendente noticia se origina en una entrevista del 31 de marzo a Dawkins en el canal británico LBC que en YouTube se encuentra con el título nada sugerente "I'm a Cultural Christian". La entrevista hizo que el tema se volviera noticia de último momento, con portales cristianos orgullosos de compartirla (aquí otro, otro, otrootro, otro, otro, otro más, uno de pilón) y comentaristas ansiosos por demostrar cómo el nuevo ateísmo sencillamente ha sucumbido ante "La" verdad del cristianismo, aún cuando todas las notas aclaran, en un renglón corto perdido entre los párrafos que la mayoría de sus lectores no leerán en realidad, que Dawkins no ha dejado de ser ateo.

Lo cierto es que todos estos portales cristianos se vienen enterando Richard Dawkins es un cristiano cultural... con poco menos de 17 AÑOS de atraso.

lunes, 12 de febrero de 2024

#DíaDeDarwin El creacionista honesto: el caso de Darwin

El título tal vez parecerá una broma para quienes hayan tenido el disgusto de "debatir" con creacionistas. Ya sea que lo hayan hecho desde la computadora o frente a su puerta con un par de misioneras de faldas largas, las estrategias y argumentos creacionistas siguen siendo, en esencia, los mismos que antes que apareciera la teoría de la selección natural en el terreno científico. Sí, desde antes ya eran básicamente los mismos argumentos. Charles Darwin los había adoptado de la teología natural durante su juventud, Jean-Baptiste de Lamarck los había combatido en su Filosofía zoológica (1809) y David Hume los había cuestionado en sus Diálogos sobre la religión natural (1779), y así podríamos seguir retrocediendo en la historia, encontrándonos con eruditos tratados de filosofía y teología (entre más atrás en el tiempo, más indistinguible se vuelve un campo del otro) que ya hablan de los organismos como máquinas. Y si son máquinas, no pueden haberse creado a sí mismas, según nuestra propia experiencia en creación de máquinas. Por lo tanto, alguien las tuvo que haber creado, y dada la cantidad y "perfección" en el funcionamiento y lugar que ocupan en el mundo, sería innegable que ese "alguien" es de una inteligencia sobrehumana. Ese "alguien" lo llamamos Dios, por lo tanto, Dios existe.

¿Cómo podríamos pensar que alguien intelectualmente honesto (consigo mismo y con los demás) podría seguir creyendo en la validez de este tipo de razonamientos después de, entre tantos otros, Hume, Lamarck y sobre todo Darwin? Tal vez, se podría argumentar, los creacionistas actuales no son conscientes de la historia del creacionismo. Hay que tener en cuenta que por "creacionismo" nos podemos estar refiriendo a toda una ontología (o visión del mundo), una pseudociencia (o la forma más conocida de negacionismo de la ciencia) o a un conjunto de argumentos, y aunque están relacionados entre sí, no siempre es fácil de diferenciar una de otra. 

Pero eso no parece tan convincente. Por ejemplo, el teólogo (que no filósofo, no me cansaré de repetirlo) William Lane Craig asegura que el problema con el diseño inteligente es que algunos, como los proponentes del creacionismo del diseño inteligente mismo, piensan en éste como una hipótesis o teoría alternativa a la ciencia, cuando en realidad se trataría de una "inferencia filosófica". No hay que olvidar que Craig en el pasado también ha defendido el diseño inteligente, admitiendo primero que no sabe "si una inferencia de diseño en el campo de la biología está justificada", pero al menos sabe que "los argumentos típicos contra el Diseño Inteligente son, en el mejor de los casos, no concluyentes o, en el peor, falaces". Craig no es un creacionista que ignore la historia del creacionismo (ni la de la biología evolutiva), pero aún así, mantiene un razonamiento prácticamente indistinguible de los manejados por los creacionistas antes y después de Darwin (eso sí, más sofisticado que la mayoría de ellos).

martes, 16 de enero de 2024

La cultura de los monstruos

 Reseña de Así creamos monstruos, de Ignacio Cabria.


"Mientras se le siga buscando, el monstruo existirá."

Un problema persistente del mundo hispanoparlante es que buena parte de las grandes obras de investigación (incluso varias de divulgación) se encuentran en otra lengua (la mayoría en inglés), dejándonos en segundo plano en muchos campos. Entre los estudios sobre la pseudociencia (ese conjunto de campos multidisciplinarios que buscan ayudarnos a entender qué son y por qué las sociedades acaban fuertemente influenciadas por creencias falsas que se venden como parte de una cultura científica auténtica) el problema es aún más notable. Podríamos pasar lista por autores y libros que comparten investigaciones originales de los años 80's (pero que siguen siendo vigentes) hasta el año pasado, sin haber tenido alguna traducción decente. Quizás, en parte por el presunto prestigio de publicar en inglés, es que muchos investigadores de habla hispana prefieren escribir obras en ese antes que en su lengua madre, dejando un enorme hueco de investigación original en español.

Tal vez los temas sobre pseudoterapias, dietas milagro y religión han sido una humilde excepción a esta tendencia (y gracias, en años recientes, a Ediciones Coliseo Sentosa, también es algo que ha cambiado en el estudio crítico de la ufología), mientras que las obras originales dedicadas a la crítica y estudio de la criptozoología son extrañas. Por fortuna, podemos presumir que en nuestra lengua se ha publicado Así creamos monstruos (2023), del antropólogo español Ignacio Cabria, antes que en cualquier otro idioma. La obra de Cabria en calidad documental, argumentativa y expositiva no le envidia nada a ninguno de los tratados de antropólogos, folcloristas y escépticos anglosajones. 

miércoles, 20 de diciembre de 2023

#DíaDelEscepticismo El dilema del escéptico: ¿cuándo cuestionar las creencias de los demás?

Es probable que usted, igual que yo, se considere "escéptico" y la siguiente historia le suene muy familiar: seguramente convive a diario con personas para las que el escepticismo no forma parte de su identidad, ni es algo en lo que piensen a menudo. Estas personas casi nunca están conscientes de los peligros de comprar historias pseudocientíficas, paranormales o conspiranoicas. En alguna clase de reunión, quizás durante una clase de escuela, en la hora de comida del trabajo, en una fiesta o en un evento familiar, alguna persona comienza a contar anécdotas de fantasmas, ovnis, duendes o milagros; quizás hace afirmaciones extrañas, como que los aviones que vemos a diario nos fumigan con veneno, con que lo natural es mejor que lo artificial, que hay estudios que demuestran que las vacunas son tóxicas o que el calentamiento global es una patraña para votar por la izquierda. Los demás ponen mucha atención a la historia, sin expresar dudas ni cuestionamientos. Aquí se plantea una importante cuestión: ¿debería expresar su punto de vista escéptico con respecto a estas afirmaciones extraordinarias?

Si la situación le parece muy familiar, le diré que a mí también. Me ha pasado por igual con amigos y en reuniones familiares. Este tipo de situaciones, de hecho, le pasa a prácticamente cualquiera que tenga consciencia sobre los bulos pseudocientíficos, el fanatismo religioso o los fraudes paranormales. La cuestión tal vez le resulte irrelevante si está pensando en responderle a alguien que lo conoce bien y que ya sabe qué opiniones maneja usted. Pero se vuelve más difícil cuando no es así, y las personas no solo relatan sus creencias irracionales con sinceridad, sino que no esperan que alguien proponga una réplica o cuestione sus convicciones. La dificultad puede crecer si pensamos en qué será preferible, si comenzar un intento de discurso racional posiblemente arriesgando la comodidad de quienes están conviviendo, o quedarse en silencio y dejar que la persona crea a placer lo que afirma. 

martes, 31 de octubre de 2023

La condesa sangrienta: ¿Quién fue realmente Elizabeth Bathory?

Cada detalle de su vida nos muestra a una persona muy inteligente, en total control de sus facultades mentales, lo cual desmentiría tal vez su posible enfermedad mental, pero hay que recordar que no hay que confundir locura con cultura, han existido muchos locos cultos, como cuerdos ignorantes.  Héctor Chavarría.

Hay muchas representaciones masculinas de la maldad espectacular. Pero pocas mujeres malvadas muy conocidas. Báthory llena un vacío en la iconografía del terror. Tony Thorne.


Ya estamos nuevamente en Halloween, mi época favorita del año (así es, me gusta más que Navidad, ¿y?) y también la época preferida para hablar de terror, fenómenos paranormales, asesinos y todo lo que sea macabro, acorde a estos tiempos. Hace prácticamente un mes, se estrenó en Netflix la nueva serie Castlevania: Nocturne, con la que quedé maravillado (la vi completita en una sola noche). Y aunque debo admitir que la primer serie de Castlevania me pareció mejor, no por eso deja de ser recomendable y disfrutable, perfecta para maratonear en noche de Halloween.

Algo que me pareció interesante desde el principio, fue la nueva antagonista, la "condesa sangrienta" Erzsébet Báthory de Ecse, mejor conocida de este lado del charco solo como Elizabeth Bathory. Algunos que reseñaron la serie señalan que esta villana estuvo más ausente que el conde Drácula en la serie anterior. Al parecer, estos amantes de la cultura pop-gótica deberían volver a ver la primer temporada de Castlevania, para notar que Drácula realmente sale muy poco. Pero estoy de acuerdo que, desde la primer temporada, ya tenemos una historia detrás de Drácula que hace "comprensible" las motivaciones que lo llevan a querer destruir el mundo. En Nocturne, solo tenemos vagas referencias a la condesa sangrienta, que es sumamente cruel y, hacia el final, se nos revela que se trata de la mismísima diosa egipcia Sekhmet, o sea, una especie de amenaza mucho mayor que la de Drácula, capaz de eclipsar el Sol. 

Aunque nos queda claro el nivel de peligro existencial que representa, no se "siente" así con esta primer temporada. Habrá que esperar a la segunda temporada para ver si eso cambia (yo le tengo mucha fe a esta serie, sinceramente). Mientras esperamos, a la vez que nos impregnamos del espíritu halloweenesco, creo que Castlevania: Nocturne nos da la oportunidad de repasar la vida de una de las grandes villanas de la historia que, dicho sea de paso, igual que pasó con el Drácula histórico, parece estar muy lejos de la imagen que Castlevania y otras fuentes de la cultura pop nos venden. 

domingo, 22 de octubre de 2023

Top 5: Paleocríptidos

Cuando hablamos de críptidos, es común que pensemos en monstruos de lagos, primates gigantes vagando en bosques del Norte o en criaturas medio alienígenas capaces de chupar la sangre de cabras y otros animales de granja. Quizás quienes, buscando tener aunque sea rastros fósiles de aquellas míticas criaturas, prefiera hablar de cómo podrían haber sobrevividos animales extintos como el mamut, el brontosaurus, los plesiosaurus, el megalodón o, aunque sea, el tilacino. A esto último, los amantes del misterio lo identifican como criptozoología de animales extintos. Y aunque ciertamente podríamos decir que tiene como base una ciencia (la paleontología), las especulaciones sobre la supervivencia de los animales prehistóricos generalmente carece de todo fundamento medianamente razonable, pues lo único que interesa es que la criatura sea imponente y motive la imaginación (nadie está interesado en pequeños insectos, en anfibios diminutos o en peces minúsculos que, casualmente, llegan a re-descubrirse de vez en cuando).

Otro "campo" cercano a esto, es lo que los autores de El gran libro de la criptozoología (2008) llaman "Criptopaleozoología". Inspirados en el trabajo de Adrienne Mayor, se postularía como aquel campo que estudiaría "el recuerdo o la creencia que relaciona a criaturas mitológicas extraordinarias con observaciones de animales extintos fosilizados, incluyendo las tentativas de los observadores de explicar los rastos fósiles de especies prehistóricas, incluyendo fósiles de criaturas marinas y plantas, huesos, dientes, garras, madrigueras, huevos e incluso sus huellas fosilizadas." Este tipo de estudios que, como mencionan, también se les suele llamar "leyendas fósiles" o "geomitología", brindaría una explicación paleontológica a criaturas como los dragones, los gigantes, los grifos y los cíclopes, a partir de la identificación errónea de restos fósiles de dinosaurios y otras criaturas desaparecidas hace millones de años.

Pero hoy me gustaría hablar de otra manera de entender la relación entre fósiles y criaturas presuntamente desconocidas: los paleocríptidos. Estos, postulo, serían aquellas propuestas de especies paleontológicas que no han encontrado suficiente respaldo en la evidencia fósil para establecerlas o que la evidencia misma ha servido para descartarlas. Los paleocríptidos, aunque podrían verse como hipótesis científicas fallidas, usualmente cuentan con números reducidos de defensores, incluyendo paleontólogos, paleoartistas y biólogos profesionales, aunque el consenso científico considere que no existen razones para creer que tales criaturas existieron realmente.

Revisemos una colección de 5 paleocríptidos, para también observar aquellos debates científicos, algunos de ellos zanjados desde hace tiempo, que derivan en polémicas populares bastante cercanas a las doctrinarias actitudes pseudocientíficas.

viernes, 20 de octubre de 2023

La filosofía de la [pseudo]ciencia de James Randi

 Los magos son las personas más honestas: dicen que van a engañarte y luego lo hacen.  James Randi.

James Randi fue un escapista y prestidigitador canadiense, reconocido mundialmente como uno de los fundadores del movimiento escéptico, al desenmascarar psíquicos, homeópatas, parapsicólogos, tele-evangelistas, curanderos, canalizadores y cuanto charlatán de lo paranormal se topó. Fueron también populares sus engaños paranormales, como "Carlos" y el "Proyecto Alfa", con los que demostró cuán sesgados y crédulos llegan a ser, no solo el público general y los medios masivos, sino también parte de la comunidad científica no entrenada para enfrentarse a embusteros profesionales.

Randi no es tan recordado por sus reflexiones y estudios sobre la ciencia (principalmente porque no tenía formación científica o académica), sin embargo, su contacto con científicos, su ingenio para crear experimentos que ponían en evidencia el embuste pseudocientífico, y las múltiples lecciones sobre el sesgo frente a ideas que se desean creer como verdaderas, pueden ser usadas para el análisis filosófico de la ciencia y la pseudociencia. 

A parte, Randi sí reflexionó sobre la naturaleza y métodos de la ciencia, la pseudociencia y la "ciencia demencial", que muestran puntos en común con reflexiones de autores escépticos y filósofos de la ciencia por igual. 

En esta charla, presentada en diciembre del 2021 en la red de divulgación Divu AC, expuse la filosofía de la (pseudo)ciencia de James Randi. La subí a YouTube, y la publico hoy por aquí, en conmemoración del tercer aniversario luctuoso de uno de los ejemplos a seguir en la lucha ingrata e interminable contra la pseudociencia y el embuste paranormal.

domingo, 8 de octubre de 2023

De la crítica al circo: Mi participación en Verificiencia y la maussanada del Dr. Vic

Nótese la diferencia en visitas entre el video del Dr. Vic con menos de una hora de haberse estrenado, con el que alcanzó nuestra mesa en Verificiencia casi 24 horas después de haberlo subido.

 

Ayer por la noche participé en la mesa de análisis "El sueño del Espacio. Realidades, Fantasías y Engaños" organizada por el ingeniero y facebookfriend Javier Delgado, administrador del portal Verificiencia. La mesa (virtual) estuvo conformada por el profesor de arqueología Omar Espinosa, el físico Alexis Nathán Rueda, los investigadores escépticos de ovnis Leopoldo Zambrano Enríquez y César Buenrostro, y su humilde servidor, que no deja de sentirse honrado cada que lo invitan a participar junto a verdaderas lumbreras.

Cada uno de nosotros realizó una ponencia breve abordando puntos específicos para que las personas tuvieran la información adecuada sobre por qué Jaime Maussán no es confiable, no tiene ninguna reputación como investigador (así que es falso que tenga algo qué perder mostrando el fraude que mostró en la Cámara de diputados, para vergüenza de todo el país) y cuál es la historia detrás del fraude de las llamadas "momias tridáctilas" o "momias alienígenas de Nazca". El investigador y ciberfriend César Buenrostro hizo una presentación de los antecedentes históricos de los fraudes que usan momiar y cuerpos en general para venderlos como "seres de otro mundo"; el profesor Espinosa comentó sobre los fraudes pseudoarqueológicos y cómo es que los especialistas en el tema saben cuándo se enfrentan a uno; yo expuse sobre cómo el problema de fondo es el famoso problema de demarcación entre ciencia y pseudociencia, y cómo es que termina afectándonos a todos aunque algunos piensen que no es socialmente relevante; el físico Alexis Nathán expuso una interesante reflexión sobre por qué las personas creen lo que creen sobre vida extraterrestre; y finalmente, Leopoldo Zambrano hizo una ponencia magistral sobre cómo comenzó el fraude de las momias tridáctilas y cuáles son los detalles en las "pruebas" expuestas por Maussán y compañía que lo demuestran sin rastro de duda razonable. 

Acto seguido, dedicamos unos minutos a comentar y responder preguntas del público. Aunque el plan original era que el evento durara una hora, lo cierto es que fue bastante divertido y estimulante, por lo que terminó alargándose de más. A pesar de eso, me quedé con muchas cosas por decir, especialmente de los comentarios del final. Mientras escribía esta entrada, el canal del Doctor Vic publicó una entrevista a Maussán que me ha decepcionado bastante, así que aprovechemos para contrastar su contenido y el que hicimos en Verificiencia.

domingo, 1 de octubre de 2023

¿Hay avances científicos en la investigación UAP? Las pruebas de Avi Loeb

Actualizado 19/12/2023


La semana pasada me la pasé repitiendo la Audiencia maussiana presentada en la Cámara de diputados, y organizada por el diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna y el famoso ufólatra Jaime Maussán. Sí, yo también creo que me estoy volviendo masoquista por pasarme tantas horas especialmente escuchando una y otra vez las tontadas de Maussán y sus compinches sobre las "momias tridáctilas" que no son momias, sino muñecos armados con restos animales y humanos, y re-armados de un modo en que los taxidermistas sienten pena ajena por quienes creen que son auténticas. Pero esta tortura rindió sus frutos, pues terminé de escribir un resumen de los casos principales para nuestro contexto expuestos en el lamentable evento. Y por resumen, me refiero a un documento de 32 páginas de extensión y 116 referencias. Y eso que ignoré a la mayoría de los participantes extranjeros.

El resumen apareció en Verificiencia  (aquí la primera, segunda, tercera y cuarta parte), además que participé en un evento para el canal del citado portal, exponiendo por qué sigue siendo importante criticar este tipo de eventos, aunque sea considerado irrelevante en comparación con los problemas reales y urgentes que aquejan al país y al mundo. Por el momento, les paso una de las partes de mi resumen, la que refiere a los supuestos "hallazgos" de Avi Loeb, el brillante astrofísico de Harvard que en los últimos años ha decidido adoptar el "método" de los creacionistas, descartando las hipótesis más plausibles de sus colegas para explicar objetos como Oumuamua, y a partir de ahí asegurando que sus ideas de restos de naves extraterrestres son igual sino es que más probables, haciendo un completo "alien de los huecos". Y todo a la vez que sigue creyéndose el nuevo Galileo, hazme el favor.

Loeb ya había demostrado lo cómodo que se siente compartiendo pantalla junto a los ufolocos más delirantes, como Javier Sierra, con quien dialogó en la FIL GDL 2021, por lo que no me pareció tan sorprendente que aceptara una invitación de Maussán para participar en su circo, y hacerla de "eminencia científica", para que vieran todos que Maussán sí escucha "todas las voces", hasta las científicas, sobre el fenómeno ovni.

lunes, 18 de septiembre de 2023

Las maussanadas en la Cámara de diputados. Notas sobre mi participación en #CosasDeSapiens

 


Ya todos saben que el mame desde el 12 de septiembre fue la "Audiencia Pública: Fenómenos Aéreos Anómalos No Identificados en México" (debo admitir que tantas risas en mi cumpleaños se agradecen) orquestado por el diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna y el ufoloco Jaime Maussán. El asunto es que se trató de un circo que le rindió el máximo honor a ese hashtag #MéxicoMágico. Todo lo que rodea la "obra" de Maussán, lo sabemos, es una completa tragicomedia que avergüenza no solo a quienes consideran la ufología como una pseudociencia y una fuente inagotable de charlatanería, sino a los propios ufólogos (con excepción de los maussianos). Y es que, ya cuando tu invitado de honor a tu evento, como Ryan Graves, o tu análogo español vendedor de humo, Iker Jiménez, dicen que tu caso es "decepcionante", "ridículo" y un "fraude", es porque en verdad se ha caído muy bajo. Hasta entre los magufos hay niveles, pues.

Pero bueno, por ahora no nos meteremos con todo el circo que representó la Audiencia maussanita (para eso estoy escribiendo un resumen que se publicará en Verificiencia próximamente), sino que me gustaría ampliar algunos comentarios sobre lo que justo hoy salió en el podcast de divulgación Cosas de Sapiens, donde participé como voz escéptica, junto a algunos grandes de la divulgación científica en español. Mi ciber-friend y divulgador Víctor González Quintanilla nunca me comentó que, además de compartir pantalla junto a su excelente equipo colaborador, también estarían la astrónoma Julieta Fierro Gossman y el físico Sergio de Régules, a quienes admiro profundamente por su labor en la divulgación y la educación científica.

Quizás no fue tan malo que mi señal de internet estuviera fallando tanto, pues así no se notó que me comían los nervios al estar intercambiando comentarios con quienes admiro... ¡o cuando éstos disienten conmigo!

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