El terraplanismo es todo un fenómeno en internet. Como ya habíamos visto en otro lugar, esta moda anticientífica tiene poco más de un par de años de existencia, a pesar que cuenta con antecedentes populares en los siglos XIX y XX, propios de una historia tragico-cómica que muestra la máxima expresión de la irracionalidad y el analfabetismo científico, mezclado con la forma más extrema de efecto Dunning-Kruger que cualquiera pueda encontrar en el ciberespacio.
Mi facebookfriend, Lalo Hidalgo, ha realizado una tarea que para muchos de nosotros sería más que impensable: confrontar directamente a los terraplanistas en debates abiertos, soportando tontería tras tontería sobre la mega-conspiración satánico-judía-masónica mundial para ocultarnos la "verdad" sobre la forma aplanada de nuestro planeta único y detergente diferente. Lalo es administrador del grupo TERRAPLANISMO AVANZADO, un grupo con más de 3,000 miembros donde se pueden apreciar las más increíbles afirmaciones y maromas retóricas de terraplanistas convencidos de lo que aseguran, aún cuando se puede tratar de casos fáciles de refutar.
Lalo, piloto retirado y, como él dice, "escéptico hasta las chanclas", ha tenido sus encontronazos virtuales con todo tipo de magufos, pero el terraplanista es un caso especial, digno de estudio antropológico, tal como lo ha corroborado con su experiencia. Por Daniel Galarza Santiago.
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| Esta curiosa foto circula en redes con la leyenda: "El mejor disfraz de Halloween". Totalmente de acuerdo. |
Mis primeros contactos con los habitantes de Tierraplana se dieron hace un par de años, de manera por demás fortuita. Primero fueron algunas notas aisladas, después un enlace a una página en Facebook y al final un encuentro cercano – en Twitter – con el idiota de Oliver Ibáñez que no supe cómo interpretar (me bloqueó, para no variar). Como haya sido, aquello fue el inicio de un viaje por el surrealismo, la ignorancia, el resentimiento y, en ocasiones, la más franca de las estupideces.
El mundillo de los terraplanistas (a los que cariñosamente nos referimos como TP) está principalmente constreñido a las redes sociales como Facebook y Twitter, y a su plataforma favorita de divulgación de “información” terraplana: YouTube (aunque a veces los habitantes de Tierraplana se atreven a salir al mundo real y realizar reuniones y “convenciones”). El fenómeno es a tal grado peculiar que a las pocas – y poco concurridas – reuniones terraplanistas que se han llevado a cabo se les ha dado una gran difusión en los medios. No cabe duda: lo estrafalario llama la atención y vende noticias, aunque sea irrelevante.

