"Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización" Carl Sagan.


domingo, 16 de octubre de 2011

"Disculpe señor curandero, ¿por qué dice que debo confiar en usted mas que en la ciencia?"

Si algún día decides ir con un homeópata, un quiropráctico, un acupunturista o un chaman, no te quedes con las ganas de preguntarle justamente el por qué deberías confiar en sus afirmaciones y terapias mas que en las terapias y tratamientos de la medicina científica –que por cierto, esta ultima, tiene pruebas de peso para confirmar y validar lo que dice-. Pídele una razón o un argumento, ya que creo que seria demasiado pedirle una prueba.
Ojo, si el “terapeuta alternativo” te da alguna de las siguientes afirmaciones, tendrás la oportunidad de descubrir el fraude que hace pasar  por medicina.

1.      “No es malo confiar en la ciencia, pero es tan valida como la terapia X que te presento. Además yo te ofrezco una alternativa natural”. Esta será quizás una de las “argumentaciones” mas usadas, y debemos poner atención en que no es un argumento, sino dos afirmaciones: la primera afirmación (la ciencia es tan valida como la terapia alternativa X) es una afirmación sin fundamento. Medicinas alternativas como la homeopatía, la orinoterapia, la herbolaria y la naturopatía –entre muchas otras-, aunque reclaman una y otra vez su efectividad y por tanto, su “igualdad” con la ciencia,  carece de evidencias y estudios que den prueba de tal afirmación. Si a eso le agregamos que muchas de estas pseudomedicinas ni siquiera tienen un fundamento en el pensamiento critico de la ciencia, sino en el pensamiento mágico de la superstición y el dogma, será mas que evidente que es una mentira; un autoengaño, si es que el terapeuta magufo se lo cree.

La segunda afirmación (mi alternativa es una alternativa natural), no es mas que un fiasco de afirmación, común de los vendedores de productos milagro. Si usted utiliza una breve pero directa argumentación retorica –o sea vacía, sin argumentos, referencias, ni evidencias- y le agrega la palabra “natural”, tendrá seguro más de un cliente en su bolsa. La idea de que con extractos de alcachofa o la “esencia” de una fruta infinitesimalmente diluida te curara o te ayudara a tener una mejor salud, carece de razonamientos para sostenerse. Además que tal afirmación hace ver a la palabras “química” o “ciencia” como algo  artificial, dañino, peligroso o incluso “antinatural.” Nada más falso, pues la química, y la ciencia en general,  está en todas partes. Las sustancias activas de los medicamentos –los verdaderos medicamentos- que se extraen de plantas o derivados animales, los cuales son naturales, son sustancias químicas, por que todo en la naturaleza es, prácticamente, química. Tal y como asegura el divulgador científico, Martin Bonfil Olivera, “hasta el agua pura es pura química”. Los medicamentos de la medicina científica no son medicamentos hechos de algo “antinatural”, sino de sustancias y compuestos químicos, es decir de la naturaleza.

2.      “Los Alópatas te tratan como una ficha o un numero sin sentimientos. Pero yo no trato enfermedades, trato personas”.  Nuevamente nos encontramos no con un argumento, sino con dos afirmaciones difíciles de sostener una vez razonadas. Para empezar, esa etiqueta de “alópata” es un agregado retórico muy utilizado por homeópatas para hacer creer que la medicina basada en la ciencia está en el mismo nivel que la medicina alternativa “homeopática”. El primer término [alopatía] significa que algo se cura con lo diferente, mientras que el segundo [homeopatía] que se cura “con lo similar”. Esto es una ilusión total, ya que no existe tal “igualdad de competencia” entre ciencia y pseudociencia. la primera se basa en hechos y pruebas públicamente verificables, mientras que la otra se basa en anécdotas, interpretaciones, supersticiones y mucha credulidad. Una vez aclarado esto, concentrémonos de nuevo en las afirmaciones.

La primera (los médicos – ¡no son alópatas, el termino es insultante para muchos médicos científicos!- tratan a los pacientes como fichas sin sentido), puede ser, hasta cierto punto cierta, por desgracia. Y es que los casos de malos tratos y negligencia médica no son la excepción sino la norma en los hospitales civiles. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con la eficacia de las terapias y tratamientos que se ofrecen. Por supuesto, un ser humano en su humana conciencia, le importara un comino lo que los datos digan; lo que le importa es ser tratado humanamente y eso es totalmente comprensible. De hecho, muchos médicos comprenden esta problemática, por lo que muchos médicos verdaderos luchan por hacer que esta visión fría y arrogante  de la medicina se disminuya tanto entre la sociedad y entre los médicos. Así, podemos ser capaces de encontrar infinidad de casos de médicos que se preocupan por sus pacientes, no como números o fichas, sino como seres humanos. El asunto de la negligencia y el mal trato por parte de médicos arrogantes es un asunto ético, y debemos tener en cuenta que el que un curandero nos hable bonito no significa que lo que nos dijo es verdad.

La segunda afirmación (los terapeutas alternativos tratan humanos, no enfermedades) es cierta en dos sentidos distintos. Es cierta en el sentido que los curanderos se llegan a relacionar íntimamente con los pacientes; pero también es cierta que no tratan enfermedades, ya que no son médicos, sino curanderos y por tanto, no se que estaría haciendo usted al hacerle caso a uno de esos tipos.

3.      “Las Industrias farmacéuticas y los laboratorios son monopolios dogmaticos y controladores de la salud, y no permiten la libertad de praxis medica”. Esta es una sola afirmación, que llega a una conclusión non sequitur, es decir una conclusión falsa. De manera formal, el argumento se traduce así:

*premisa 1: las empresas de la salud son monopólicas y dogmaticas.
*premisa 2: las empresas controlan la salud en las grandes naciones.
*conclusión: por tanto, la medicina alternativa X es verdad.

Como vemos, la conclusión no se deriva de las premisas y por tanto no es una conclusión valida ni verdadera. Pareciera que se sacó la “conclusión” de la manga de un mago.

Para empezar, los productos médicos de la industria “monopólica y dogmática”, antes de ser sacadas al mercado son sometidos a rigurosas pruebas, no hechas por empresarios, sino por científicos que, por cierto, saben de pruebas científicas. Pruebas como las de doble ciego por ejemplo, las cuales se aseguran de demostrar la eficacia de un medicamento. La idea de que la medicina científica es una mega conspiración para hacer negocio es absurda, ya que de ser cierta, entonces los médicos empezarían a utilizar en todos los hospitales las terapias alternativas para “acrecentar el negocio”. Esto simplemente no sucede.

Esta idea, más que una argumentación, es una provocación sin sentido que no demuestra nada, salvo un intento desesperado por atraer clientela crédula. Pero eso no es todo, pues si miramos los millones de pesos que se gastan en el país por medicinas alternativas pseudocientíficas y productos milagro fraudulentos, miramos un verdadero negocio descarado.

Si la medicina científica en verdad fuera un negocio redondo y ese fuera su único objetivo, deberíamos agregar que su “negocio” al menos se asegura de salvar la mayor cantidad de vidas posible, mientras que los pseudocientíficos, hasta donde nos dan las estadísticas, NUNCA han curado a nadie y en cambio, se aprovechan de la buena fe y la desesperación –o la esperanza- de personas incautas, para hacer su ‘agosto’ de la ignorancia.

4.      “Puede que la ciencia funcione, pero lo que te ofrezco también funciona”. Esta es la más simple afirmación entre todas las que se pueden imaginar. Decir, la ciencia funciona pero mi producto también, puede ser un argumento valido, y cuando algún terapeuta haga esta afirmación usted puede responder: “¿en serio? ¿Tiene pruebas de la eficacia de su terapia?” el curandero, si no tartamudea, dirá muy orgulloso que muchos de sus clientes lo recomiendan por que él los curó o los ayudó con su salud. Esto sin embargo no es un argumento o una prueba, y se convierte una afirmación irrelevante. Usted no está preguntando si alguien lo recomiendan como terapeuta o si alguien puede dar testimonio de la terapia alternativa X; usted está preguntando por pruebas que demuestren la eficacia de esa terapia. Las anécdotas no hacen ciencia y no son prueba de nada.

 El que una persona crea o suponga que un tratamiento alternativo lo curó, no es prueba de que ese tratamiento alternativo en verdad lo curó. Muchas personas creen que pasarse un huevo crudo por el cuerpo libra de las “malas vibras”; mientras que otras creen haber visto a pie grande en Norteamérica o a un plesiosaurio en Escocia, y eso no demuestra que las malas vibras existan o que exista un primate de dos metros en un bosque o un animal prehistórico en un lago.

Otro aspecto importante sobre el valor nulo del testimonio, es que no importa si es un testigo o si son miles. El número no hace más valido el testimonio.
Un testimonio es tanta prueba así como mil testimonios. Es decir, no prueban nada.


5.      “la ciencia es una mentira, todo lo que aseguran es falso y todo es un fraude bien hecho que te puede dañar. Ejemplo de ello, los casos de autismo por vacunas”. Esta afirmación –nuevamente no es un argumento- es otra provocación sin sustento, gritada a los cuatro vientos actualmente por aquellos que se dicen ser anti-vacunas principalmente. Los grupos anti-vacunas son un ejemplo de la amenaza de la pseudociencia a la sociedad; la pseudociencia es un peligro a la salud y la integridad del ciudadano, cuando se hacen afirmaciones de este tipo.

 En primera, la idea que el autismo es causado por las vacunas tiene su origen en un estudio que, se demostró, era un fraude.

Afirmaciones de este tipo generadas por la anticiencia no solo carecen de fundamento, sino que además son muy peligrosas. Sabemos que inventos de la ciencia, como las vacunas, han salvado miles o incluso, millones de vidas. Esto es notable cuando encontramos que enfermedades mortales de hace unos siglos, fueron casi totalmente erradicados o combatidas por las vacunas y los antibióticos.

Otro ejemplo es el caso del Sida. Mientras hace un par de décadas era una enfermedad mortal en la que no mucho se podía hacer, hoy en día tenemos una cantidad impresionante de conocimientos sobre el virus que la causa; y dicho conocimiento nos ha dado las herramientas para hacer que el sida ya no sea tan mortal en tan poco tiempo. Ahora los infectados de sida, con los medicamentos correctos, pueden vivir una vida normal hasta envejecer sin presentar problemas graves. Esto es solo un paso pequeño. Aun la ciencia continúa investigando, descubriendo, conociendo;  y en una de esas investigaciones bien podríamos tener la respuesta a la cura de esta y de otras enfermedades virales. Mientras tanto, los anticientíficos siguen asegurando que la medicina, con todo y sus productos, son un verdadero peligro sin fundamentos sólidos.

El verdadero peligro aquí, son las personas que afirman tonterías  de este tipo y que, desgraciadamente, son escuchadas. Representan un peligro para la sociedad y para ellos mismos.
Estas son pues, a mi consideración, las respuestas más comunes con las que se hallaran al preguntarles a pseudoterapeutas y anticientíficos ignorantes, el por qué es mejor confiar en ellos y no en la ciencia. Por supuesto, quedarse solo con estas afirmaciones, es limitar la creatividad humana; estoy muy seguro que se podrían encontrarse  con mas de 20 afirmaciones distintas para confiar mas en la pseudociencia que en la ciencia.
Una cosa más a considerar, es que cuando usted haga esta pregunta a su magufo favorito, posiblemente éste le preguntara: ¿Por qué debería creer en la ciencia?  A lo cual, usted puede responder: por que la ciencia no es asunto de creencia, es asunto de conocimiento y de demostración.

SI TE INTERESA ESTE TEMA
*El sitio web Quackwatch, posé información precisa y fácil de digerir sobre fraudes en la salud y el peligro de algunas pseudociencias.

*El sitio oficial del Consejo Nacional Contra Fraudes en la Salud de EEUU, contiene artículos monográficos y boletines actualizados sobre pseudomedicinas.

*El blog mexicano Sin Dragones en el Garaje contiene artículos interesantes sobre fraudes y curanderismo en nuestro país.

*El grupo Sobrenatural.net publica de forma periódica artículos sobre críticas a los productos milagro y otras estafas.

*El libro y blog El Médico Escéptico, da un repaso simple pero documentado por la charlatanería en la salud.

10 comentarios:

  1. "los médicos – ¡no son alópatas, el termino es insultante para muchos médicos científicos!-"

    Es insultante por ignorancia:

    "Allopathic medicine and allopathy (from the Greek prefix ἄλλος, állos, "other", "different" + the suffix πάϑος, páthos, "suffering") are terms coined in the early 19th century by Samuel Hahnemann, the founder of homeopathy, as a synonym for mainstream medicine."
    http://en.wikipedia.org/wiki/Allopathic_medicine

    O sea que etimológicamente es neutra y además es diferenciadora.

    El sofisma está en pretender que la medicina de esos médicos es LA científica, término que también se desarrolló en esa época y por razones publicitarias, cuando esa medicina era todo menos científica.

    Cualquier medicina que se base en el método científico es científica, vaya contra el síntoma o a favor.

    La pregunta aquí sería:

    ¿Introducir sofismas subrepticiamente es ciencia o pseudociencia?

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  2. Cuando los médicos actuales son llamados alópatas, o cuando un terapeuta alternativo (pseudomédico), llama a la medicina científica (la ciencia multidisciplinaría basada en conocimientos verificables de biología, anatomía, fisiología, citología, epidemiología, embriología, tanatología, ciencias forenses...), se refiere a que esa medicina cura "con lo diferente", mientras que "medicinas" como la homeopatía curan "con lo similar", es decir con la misma "esencia o sustancia" de la enfermedad.

    Ese es un sofisma, ya que la medicina científica, no siempre cura. Muchas veces previene, otras controla, aminora dolores o efectos, ayuda en tratamientos, etc, pero no siempre cura. Mientras que homeópatas, terapéutas florales de Bach, jugoterapéutas y otros aseguran poder curar cosas como el cáncer, el SIDA, la homosexualidad (no se como, ya que esta ultima no es una enfermedad), la medicina basada en la ciencia observa los casos, estudia las enfermedades, trata de prevenir, de vez en cuando cura y ayuda a prolongar la vida de los ya infectados o discapacitados. Por eso es que los médicos reales (algunos) se ofenden cuando los llaman alópatas, no es por ningún sofisma en la ciencia.

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  3. "Muchas veces previene, otras controla, aminora dolores o efectos, ayuda en tratamientos, etc, pero no siempre cura."

    Se puede decir exactamente lo mismo de las otras prácticas, según el caso. Sin contar con que no fué eso lo que yo pregunté.

    "Por eso es que los médicos reales (algunos) se ofenden cuando los llaman alópatas, no es por ningún sofisma en la ciencia."

    Yo no dije que fuera "por un sofisma en la ciencia". Dije:

    "El sofisma está en pretender que la medicina de esos médicos es LA científica, término que también se desarrolló en esa época y por razones publicitarias, cuando esa medicina era todo menos científica."

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  4. De acuerdo, vayamos por partes. No existen pruebas de que alguna terapia alternativa realmente ayuda mas que una plegaria. La persona podrá sentir que hace algo por sí misma o por alguien mas, y eso tendrá un efecto psicológico que ayudará con dolencias psicosomáticas, pero no ayudará a luchar realmente contra el cáncer o cosas por el estilo.

    La medicina a la que me refiero como real, como LA científica, es aquella que se basa en el conocimiento multidisciplinario, verificable, falsable, observable y (en ciertos casos) predictibles de distintas ramas de la ciencia.

    Cosas como la homeopatía están totalmente aisladas de otras disciplinas. No se basa en la química, tampoco en la farmacología, no digamos ya en la física o la biología. Por eso es que es una pseudociencia.

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  5. Insistes en largarme el panfleto, cuando mis preguntas son muy específicas.

    Estoy aludiendo con toda claridad al origen precientífico de la etiqueta "medicina científica".

    Y también a la etimología de la "ofensa".

    Eso no tiene nada que ver con que la medicina alopática haga mas, menos o el cuadrado de curar.

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  6. De acuerdo, entonces ponte a buscar un poco mas allá de la etimología usada a principios del siglo XIX por favor http://www.ncahf.org/articles/a-b/allopathy.html

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  7. "De acuerdo, entonces ponte a buscar un poco mas allá de la etimología usada a principios del siglo XIX por favor"

    La etimología es la misma por siempre por que es el estudio del origen y formación de una palabra, no tiene una época de uso.

    Lo que yo dije a propósito del s.XIX fué que entonces se empezó a usar el término "medicina científica" para referirse a la medicina ortodoxa, lo cual convierte al asunto en una cuestión publicitaria y no semántica. La denominación "alópata" sí es semántica porque Hahnemann no era un charlatán ni quería curar a base de anuncios.

    "Although many modern therapies can be construed to conform to an allopathic rationale (eg, using a laxative to relieve constipation), standard medicine has never paid allegiance to an allopathic principle. The label "allopath" was considered highly derisive by regular medicine."

    Los "argumentos" de ese libelo son:
    -Los aludidos lo consideran ofensivo.
    -Los que lo usan no son científicos.
    -Los que lo usan alegan hacer cosas que no hacen.

    Notese que en el párrafo citado, se acepta que el concepto es correcto. Pero luego se embarca en una serie de "argumentaciones" más propias de niños de secundaria.

    Nuevamente te recomiendo una referencia para que vayas explorando el origen del problema.


    Por cierto que tu no tienes problema en usar referencias en inglés. ¿Doble rasero o estás reconociendo que lo importante es el argumento y no si el parroquiano aprobó sus materias de inglés?

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  8. Por cierto, un artículo que habla de dogmas y cita algunas de las frases más importantes de esta página.

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  9. Supongo que si leíste el enlace verdad? Yo no se poner el enlace como lo pones tu, pero te dejo la página completa para que la busques.... entonces...? Creo que esta vez si tendré que ver tus enlaces otro dia, ya que hoy no voy a estar mucho tiempo aquí. (Los demás que has dejado, aunque no me creas, si los he leído).

    Y en cuanto a tu ultima pregunta, pienso que no todos los que visitan nuestros respectivos blogs saben inglés, y poner gran parte de los artículo así es limitar la divulgación del mensaje en si mismo.

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  10. "Supongo que si leíste el enlace verdad?"

    Dado que lo estoy citando y analizando, es posible que si lo haya leído. Tu obviamente no leiste el artículo que citas, mi respuesta o ambos.

    Minimo tendrías que haberte enterado de mi resumen de los "argumentos" de ese libelo, que ennumero arriba.

    ¿Cómo se puede justificar que no veas lo que puse arriba?

    "Y en cuanto a tu ultima pregunta, pienso que no todos los que visitan nuestros respectivos blogs saben inglés"

    Me refiero OBVIAMENTE a que tu critiques que yo ponga inglés pero tu ofrezcas tu evidencia igual.

    El doble rasero es parte fundamental del culto antihomeopático. Recientemente ha salido un caso de muerte en Australia que los charlatanes anti-homeopatía repiten como pericos, aunque también repitan todos como pericos que la "evidencia anecdótica" es inmencionable, mucho menos válida como prueba.

    Para poner los enlaces, busca sobre la la etiqueta "a" y el modificador href de html

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