"Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización" Carl Sagan.


sábado, 16 de junio de 2018

La tontería de la semana: la abducción extraterrestre que captó Google Earth

Mosca casera frente a una cámara, digo, el hombre polilla
captado por John Mooner.
Ha terminado esta semana en la que comenzó el mundial (irrelevante) y se dio el tercer debate presidencial en México (doblemente irrelevante y tonto). En el mundo de la venta de misterios, la estafa paranormal y negocios de la pseudociencia se han venido dando una serie de noticias que se vuelven virales, aunque sea para recordarnos la ingenuidad humana.

En esta ocasión nos topamos con una historia que sería completamente risible si no estuviera pensando que un psicoterapéuta debiera intervenir: se trata de la historia del ufólogo inglés John Mooner, creador del sitio web UFO Buster, "investigador jefe" de la World UFO Photos y miembro de The British Earth and Aerial Mysteries Society. Sin aportar nada a su sociedad más que fotos borrosas de pajarovnis y globovnis, osnis y especulaciones sobre las razas alienígenas buenas y malas, este peculiar ufólogo ha tenido encuentros cara a cara con lo inexplicable, según relata.

miércoles, 13 de junio de 2018

Descanse en paz Monsanto. Y ahora, ¿a quién nombramos como "El diablo"?

"La Apelación a Monsanto aparentemente puede usarse en cualquier momento y en cualquier lugar, para discutir cualquier cosa, y no debe tener ninguna relación con la biotecnología en absoluto. Disfrútenlo." Brian Dunning.

La historia de la humanidad ha tenido muchos enemigos que se ocultan justo en nuestras narices. Para Nerón era obvia la conspiración cristiana contra el Imperio. Para la Iglesia, era obvia la conspiración de los masones al promover el satanismo y el anti-catolicismo. Para Hitler era obvio que los judíos se esforzaban en arruinar Alemania con tal de enriquecerse ellos mismos. Para la CIA y el FBI de los 70s-80s, era obvio que los comunistas estaban tramando algo contra. Para la KGB era obvio que EEUU estaba tramando algo en su contra. En las elecciones actuales en México, es obvio que el gobierno del PRI está actuando en contra de AMLO. Para los panistas-anayistas, es obvio que el gobierno del PRI está actuando a favor de AMLO.

A  veces, estas historias de malvados grupos en la sombra tenían una parte de verdad. Pero esas partes siempre fueron opacadas por aquella otra parte que no lo era. Esto importa poco para los vendedores del miedo, quienes desde tiempos inmemorables han utilizado éste, materia prima de toda religión e ideología dogmática, para adquirir poder, notoriedad y dinero. Uno de los enemigos de las sombras ocultos frente a nuestras narices es la multinacional Monsanto. Pero tal como se ha informado en los últimos días, la también multinacional Bayer ha comprado a Monsanto, y tiene el propósito de desaparecer el nombre de la que tal vez es una de las empresas más satanizadas. Invocar a Monsanto ha sido para varios grupos la clave para que otros compren sus discursos a partir del miedo. Es una gran fuente de recursos para este tipo de traficantes cínicos, pero una pésima estrategia si de verdad uno planea ayudar a la humanidad.

sábado, 9 de junio de 2018

La tontería de la semana: las "nuevas chamanas"

Hay que admitir que tienen propaganda muy convincente.
Bien, trataré de estar un poco más activo por aquí para alegrar e incomodar (las dos cosas a la vez) a cuantos pueda con algunos comentarios y publicaciones. Los sábados pondré una publicación especial que llamaremos (redoble de tambor): La tontería de la semana, donde dedicaremos algunos comentarios a alguna nota triste, chistosa o indignante que tenga que ver con el mundillo de la estafa paranormal, la venta de misterios y el negocio de las pseudociencias.

El día de hoy les comparto las "nuevas chamanas", un grupo de chicas jóvenes (españolas e inglesas) lideradas por la astróloga Debbie Frank (apodada la astróloga Lady Di) una verdadera genio de los negocios, pues se le ha ocurrido crear un sitio web de astrología, lectura de auras, tarot y similares, aprovechando la popularidad de youtubers jóvenes quienes se ocupan de estafar cobrar ayudar incautos por correo electrónico o por Skype cantidades que van de dos a tres cifras en libras (o en euros también).

jueves, 7 de junio de 2018

Mis decepciones (personales) con el movimiento escéptico

"Nadie es de una vez y para siempre escéptico. El escepticismo es un proceso continuo y autocorrector, no un fin que se debe alcanzar." Todd C. Riniolo y Lee Nisbet.

Me adelantaré un poco a mis críticos, y seré el primero en admitir que el título en realidad es muy injusto con lo que aquí voy a contar. Yo personalmente sigo creyendo que el movimiento escéptico es uno de los más importantes movimientos sociales de la actualidad, y su importancia radica en el potencial aun no logrado de llegar a las masas y cuán fácil es mezclar su mensaje (la promoción del pensamiento crítico y la perspectiva científica del mundo) con otros movimientos sociales en favor de la educación, el medio ambiente, la justicia, la salud y la cooperación.

Sigo creyendo que la trinchera desde donde me siento más cómodo aportando mi diminuto (pero espero útil para alguno) granito de arena al escribir y hablar sobre temas como la pseudociencia, la cultura científica y el Estado laico, sigue siendo la del escepticismo científico. El movimiento escéptico no es único ni homogéneo. En realidad es muy distinto, incluso de país en país. En algunos lugares los escépticos están bien organizados, en otros no tanto. En algunas partes, el movimiento escéptico es uno con el movimiento ateo, mientras que hay sectores "tradicionalistas" donde no mezclan ambos. Como no es una religión ni una ideología política, entre los grandes autores el escepticismo moderno se encuentran tanto anti-teístas declarados como teístas, deístas y panteístas; hay escépticos de izquierda y de derecha política. Es así que en el movimiento escéptico no encontrarán dogmas, pero sí personas dogmáticas.

El canon escéptico se encuentra en constante cambio y crecimiento gracias a las nuevas formas de irracionalidad que se generan a partir de los mismos viejos trucos de los vendedores de aceite de serpiente del siglo XIX. Lo que me ha resultado terriblemente decepcionante es que entre los escépticos (incluso entre las "personalidades" del movimiento), podemos encontrar irracionales, dogmáticos y hasta furiosas personas que no están dispuestas a debatir ni aceptar que no siempre tienen la razón. Bien lo comentaba Julian Baggini en su último libro Los límites de la razón (2017): los peores enemigos de la razón, en veces, son sus propios defensores o quienes dicen defenderla.

lunes, 4 de junio de 2018

Top 10: los mitos sobre Hitler, parte III

Siendo sincero, no he tenido muchas ganas de escribir por razones puramente personales. Pero tengo una deuda con mis lectores y conmigo mismo para terminar con aquello que he comenzado. También debo admitir que, por el momento, escribir es lo único que me hace disfrutar un momento de tranquilidad y distracción. Pero no nos pongamos sentimentales;. The show must go on! Aprovechando la noticia sobre un nuevo estudio que confirma que el infame dictador Adolf Hitler no escapó de Berlín, sino que murió el 30 de abril de 1945, decidí mostrarles la última parte de mi serie sobre los mitos alrededor de este personaje (aquí la primera y segunda parte).

Los mitos a veces son creados para ganar algo de dinero, como el caso de los diarios de Hitler; en otras ocasiones funcionan para solidificar misterios paranormales, como los platillos voladores nazis y las historias de astrólogos que predecían la llegada de este dictador; en ocasiones se trata de rumores vagos que a veces tienen una pizca de verdad, como el supuesto vegetarianismo de Hitler. Pero también se crean mitos para apoyar prejuicios o condenar alguna idea, grupo o persona, como los falsos vínculos de Hitler con el darwinismo.

En esta ocasión veremos más mitos inventados para denigrar o perjudicar alguna idea o grupo, así como una conspiración creída por mucho tiempo, incluso por el propio Stalin.

martes, 8 de mayo de 2018

El regreso del chupacabras

"En el caso de algo como el chupacabras, por divertido que sea, el problema es que lleva a la gente a confundir realidad y ficción; los hechos y la ficción. Una explicación que no es una explicación es peligrosa porque hace que la gente no indague sobre lo que está pasando realmente”. Daniel Altshuler.

Como todos los falsos misterios de lo paranormal, el del chupacabras es un mito destinado a perdurar (por lo menos) en la cultura de Latinoamérica, de modo indefinido y siempre a la espera de volverse noticia de nuevo. Esto último fue lo que ocurrió hace unas semanas, cuando el diario argentino SL24 informó de un chupacabras en el municipio de Totoras, Santa Fe. La nota, de dos renglones de extensión y un video donde se escucha la descripción de un supuesto testigo, muestra la fotografía de la supuesta criatura causante de la muerte de dos perros grandes y del temor de los pobladores de Totoras.

El ahora llamado "chupacabras de Totoras" dio la vuelta al mundo en solo unos días. La fotografía del supuesto monstruo fue difundida en redes sociales por la revista People, por el diario The Sun y por New York Post; también mereció una nota informativa en el portal de noticias de Yahoo! Argentina. Un mes antes, en México, se reportó una serie de ataques extraños al ganado de Coahuila, creándose teorías conspiracionistas sobre el chupacabras como un invento de Televisa o del gobierno para distraernos en temporada de elecciones presidenciales. Tal vez al fin hemos encontrado la evidencia de la existencia de esta criatura avistada por primera vez desde mediados de los 90s. O tal vez solo tenemos un ejemplo más de lo que un periódico no debe hacer como medio responsable de comunicación.

lunes, 30 de abril de 2018

Top 10: los mitos sobre Hitler, parte II

Ha pasado un año desde la primera parte de nuestro top 10 sobre los mitos de Hitler. Con todo, parece que me he emocionado un poco con este tema, ya que un año después de haberlo iniciado soy incapaz de terminarlo, presentándoles en esta ocasión dos mitos alrededor de este dictador. Uno que tiene que ver con la ciencia, y otro con sus gustos por lo paranormal. Cabe destacar una diferencia importante entre los que siguen y los ya presentados: en nuestra primera parte conocimos algunos mitos pop, estilo chisme, sobre la vida de Hitler. Pero existen otros tipos de mitos que giran entorno a la figura del hombre más detestado del siglo XX.

Esperando disfruten de su lectura tanto como yo disfruté escribiendo e investigando sobre el tema, agradezco su paciencia y aprovecho para pedir disculpas por no poder terminar con varias series que aún tengo pendientes entre mis borradores. No quería dejar pasar el aniversario luctuoso de Hitler sin haber publicado algo sobre su oscura historia, así que aquí va:


miércoles, 18 de abril de 2018

Una más sobre políticos, digo, política

Tengo muchas cosas en mi cabeza, y en mis borradores para este blog y otros sitios. Se supone que debería estar escribiendo mi tesis sobre la Filosofía de la pseudociencia como nueva rama legítima de la epistemología. Debería estar preparando un par de conferencias que daré en el Museo de la Ciudad de Guadalajara y en el Instituto de Astronomía y Meteorología de la U de G, sobre ufología y cientificismo respectivamente. Tengo un mes que no termino un artículo sobre las teorías especulativas del multiverso y su papel en la argumentación del nuevo ateísmo. También se acerca el aniversario luctuoso de Adolf Hitler, y desde el año pasado tengo una deuda con los lectores de este blog sobre mitos históricos detrás de esta oscura figura histórica.

Y a pesar de todo lo anterior (mezclado con una serie de asuntos personales que no expondré aquí), hay otro tema que a donde quiera que voy lo tengo presente: las próximas elecciones presidenciales en este país. Cuando era adolescente me había dicho a mí mismo que no perdería mi tiempo pensando en política. Después de todo, si existe un grupo de personas que menos piensan en mí y en mi sociedad, es el de los políticos mismos. Pero es evidente que, si al menos uno intenta ser coherente con llevar una vida de ciudadano medianamente decente (lo que incluye no solo preocuparse por uno mismo, sino por la sociedad de la que formo parte), no puede ignorar la situación política y económica de México; más aún, si uno intenta llevar una filosofía de vida que mezcla una perspectiva científica (lo que algunos llaman cientificismo) alimentada con el escepticismo racionalista, resultará imposible no posicionarse sobre algunas de las afirmaciones más que extraordinarias de los candidatos a la presidencia y sus respectivos seguidores. En 2012 mostré una breve reflexión sobre por qué no me gusta hablar de política mexicana: sencillamente porque no se habla de política, sino de políticos y de lo que hacen en contraste con lo que dicen, lo que usualmente suele ser mezquino y contradictorio.

viernes, 16 de marzo de 2018

Stephen Hawking (1942-2018)

"La raza humana necesita un desafío intelectual. Debe ser aburrido ser Dios, y no tener nada qué descubrir." 

Siendo sincero, debo confesar que no iba a escribir nada sobre el reciente fallecimiento de Stephen Hawking, sencillamente porque no es necesario. No es necesario porque, en cuestión de minutos, las redes sociales se inundaron de enlaces (algunos buenos, otros solo memes) haciendo viral la noticia del fallecimiento de este cosmólogo. No es necesario porque todo mundo ha expresado su respectiva opinión sobre Hawking, desde aquellos que siguen creyendo en el niñito Dios, digo, en que Hawking era "la mente más brillante de nuestros tiempos", hasta los fundamentalistas religiosos que lo acusan de charlatán por haberse atrevido a negar la existencia de Dios. No es necesario porque también ya hay comentarios y homenajes lúcidos y justos con la vida y obra de este cosmólogo. Entre los comentarios más justos podemos encontrarnos la columna de Martín Bonfil Olivera, el escrito del divulgador Rafi Letzter; los escritos de los alumnos de Hawking, Nathan Myhrvold y Marika Tylor; o el de su colega y maestro, el matemático Roger Penrose (quien probablemente ofrece el mejor resumen de la obra científica de Hawking).

Dudo que un pasante de filosofía con una dizque especialidad en filosofía de la ciencia hablando sobre Hawking tenga que aportar algo de lo que ya en otro montón de sitios en internet se ha dicho ya. Tal vez, aunque dada la cantidad de mitos, exageraciones, sobrevaloración o desprecio hacia un hombre como Stephen Hawking, supongo, unas humildes palabras plasmadas en un blog podrían ayudar a que al menos una que otra persona perdida en el océano de información pueda mirar con mayor moderación a este hombre que parece ser tan famoso (o tal vez más) de lo que fueron en su época lumbreras como Albert Einstein e Isaac Newton.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Los mitos cristianos sobre Einstein

“Por supuesto era una mentira lo que se ha leído acerca de mis convicciones religiosas; una mentira que es repetida sistemáticamente. No creo en un Dios personal y no lo he negado nunca sino que lo he expresado claramente. Si hay algo en mí que pueda ser llamado religioso es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia puede revelarla. [...] No creo en la inmortalidad del individuo, y considero que la ética es de interés exclusivamente humano, sin ninguna autoridad sobrehumana sobre él.” Albert Einstein.

"¿Cómo es posible que casi ninguna religión importante haya analizado la ciencia y concluido: <<¡Esto es mucho mejor de lo que habíamos pensado! El Universo es mucho mayor de lo que dijeron nuestros profetas, más grandioso, más sutil, más elegante>>? En lugar de eso, exclaman <<¡No, no y no! Mi dios es un dios pequeño y deseo que siga siéndolo!>>. Una religión, antigua o nueva, que subrayara la magnificencia del Universo tal como la ha revelado la ciencia moderna, debería ser capaz de generar enormes provisiones de reverencia y sobrecogimiento que los credos convencionales apenas han explotado." Carl Sagan.


Un día como hoy pero de 1879 nacía el hombre que todo mundo recuerda cuando hablamos de un genio, aunque casi nadie sepa exactamente el por qué: Albert Einstein. Aunque sus aportes revolucionaron la física, las contribuciones de Einstein, como la de aquellos grandes que le precedieron, no se limitan al campo de la ciencia. Einstein fue el creador de las teorías general y especial de la relatividad, teorías que no solo contribuyeron a una mayor comprensión del cosmos, sino también a una re-evaluación de los supuestos mismos que se daban dentro de la ciencia. También se le considera uno de los padres de la física cuántica, con valiosas teorías que ayudaron a crear el camino de la investigación en este campo. Sus contribuciones a la crítica política, el humanismo y la filosofía de la ciencia son también dignos de destacar, manteniendo siempre el cosmopolitanismo, criticando ferozmente el nacionalismo y los males que se engendraban de éste, firme crítico de las armas nucleares y un valioso filósofo de la ciencia que haría que términos como causa, espacio, tiempo, verdad y realidad fueran reexaminados. Sería difícil (por no decir imposible) resumir en un párrafo pequeño las contribuciones de Einstein a  la civilización, y más difícil aún dejar en claro en el mismo espacio por qué es una de las figuras más importantes de la historia.

Pero, al menos en esta ocasión, el punto de esta entrada no es la de profundizar en la teoría de la relatividad y otras revoluciones en ciencia, ni tampoco sobre filosofía y fundamentos de la física. Tampoco será lugar para discutir sobre causalidad y realismo en física cuántica, y sin duda algún día tendremos que abordar las ideas de un gobierno mundial (cosmopolita) que afrontaría los problemas mundiales, tal como Einstein pensaba. Por el momento, recordaremos al célebre genio no por aquello que ha dicho o hecho, sino por aquello que jamás dijo, pero que se ha repetido hasta el cansancio como si de verdad fueran las palabras de Einstein. Al ser una de las figuras fundamentales de nuestra civilización, Einstein se encuentra rodeado de mitos, rumores y chismes sobre sus puntos de vista y su vida personal. Para darnos una idea, puede consultar las múltiples entradas del sitio Quote Investigator sobre frases de Einstein, una página especializada en validar o descartar las frases atribuidas a personajes famosos; o podría consultar The Ultimate Quotable Einstein, de Alice Calaprise publicado por Princeton University Press, libro donde muestra las frases más importantes de este científico sobre más de una decena de temas, con un capítulo exclusivo a las frases falsas o probablemente no afirmadas por Einstein. Pero tal vez no haya frases más escandalosamente falsas que aquellas que se supone dijo Einstein en favor de la existencia de Dios o la necesidad de la religión para la sociedad. 

De nada sirvió que Einstein aclarara una y otra vez en cartas, conferencias y libros que él no creía en dios personal alguno y que lo sobrenatural sencillamente era un conjunto de creencias infantiles. Grupos y sitios web de  misioneros y fundamentalistas religiosos siguen repitiendo viejas leyendas, como que Einstein era un cristiano devoto, aprovechando de pasada una buena apelación a la autoridad: si Einstein, que era un genio, creía en nuestro dios, tú que eres un simple  mortal, deberías hacernos caso y creer en nuestro dios. Pero la realidad es muy distinta, tal como el propio Einstein lo mostró incontables veces.

lunes, 12 de febrero de 2018

Día de Darwin: la biotecnología y sus demonios (ideológicos) o una más sobre la tecnofobia de Álvarez-Buylla*

Hoy es 12 de febrero y como de costumbre celebramos en este espacio el Día de Darwin con un artículo especial (aquí puede ver los especiales de 2012, 2013, 2016 y 2017) relacionado al legado de este gran científico y humanista. Si en el pasado hemos mencionado a los antidarwinistas y creacionistas, esta vez toca el turno de hablar sobre los mitos entorno de una de las ramas de la tecnología y la ciencia aplicada más prometedoras y brillantes, pero más atacadas sin razones verdaderas: la biotecnología, y más en específico, la creación, producción y consumo de organismos transgénicos.

En México, además de hablar de los mismos argumentos anti-trasngénicos de siempre, los tecnófobos invocan también la tradición, el milenarismo y la biodiversidad de ciertas plantas como el maíz (una riqueza biocultural y patrimonio cultural) para asegurar que los transgénicos no son necesarios, y por tanto el gobierno de la nación debería prescindir de ellos y/o prohibir su consumo (cuando eres activista anti-transgénicos la lógica sale sobrando). Quizás no haya mayor vocera de la tecnofobia alarmista en nuestro país que la doctora Elena Álvarez-Buylla (de quien ya habíamos comentado por aquí), quien ha sido denunciada por atacar ideológicamente a la ciencia por J. M. Mulet, Martín Bonfil Olivera y (de manera indirecta) por los miembros del Instituto de Biotecnología de la UNAM, los doctores Francisco G. Bolívar Zapata, Luis Herrera Estrella y Agustín López Munguía Canales.

En diciembre pasado se le otorgó a Álvarez-Buylla el Premio Nacional de Ciencias 2017 en la categoría de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales "por su aportación a la comprensión de la dispersión de los transgenes de las variedades nativas del maíz, y su contribución al entendimiento de la progresión del cáncer epitelial." La doctora no tardó mucho en aprovechar el momento en que cámaras y micrófonos estaban a su disposición para volver a despotricar contra la biotecnología, alegando que sus ataques son científicos y no ideológicos. Esta afirmación, basado en los argumentos falsos que esgrime la premiada bióloga y miembro fundador de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (que de compromiso científico tiene poco), no tiene sustento.

jueves, 8 de febrero de 2018

Escepticismo (a la mexicana) para homeópatas

Edición enero-febrero 2017, volúmen 86.
Si usted googlea las palabras "pseudociencia" o "pseudomedicina", probablemente se encontrará que entre los ejemplos más usuales está la homeopatía. Más cercana a la parapsicología y la astrología que a la medicina o la biología, la homeopatía ha sido uno de los principales blancos de los críticos de las (mal llamadas) medicinas alternativas. Ello no ha pasado desapercibido por la "comunidad" homeopática (y su molesto club de fans). Hace unos días, mi facebook-friend Andrés Tonini compartió un screenshot de un artículo de la revista La Homeopatía de México, de enero-febrero de 2017. El artículo se titula "Informe sobre los Escépticos Científicos de la Homeopatía en México", del estudiante de médico homeópata del IPN Luis Ángel Vite-Flores.

Como es usual en redes sociales, a muchos de mis contactos (casi todos los etiquetados en la publicación de Tonini) les causó gracia que una revista de homeopatía hablara sobre los escépticos mexicanos que han llegado a escribir algo sobre homeopatía. Otro de mis facebook-friends, Martín Fragoso, escribió una divertida nota en su blog sobre este artículo, sobretodo aclarando de manera sarcástica algunos errores menores del escrito de Vite-Flores. Hay dos puntos interesantes en este "informe" para homeópatas "profesionales": 1) las generalizaciones y supuestos errores en los que cae el movimiento escéptico, al menos en México; y 2) la llamada de atención que el autor hace sobre la necesidad de abrazar el escepticismo dentro de la "profesión" de la homeopatía. Veamos de manera más detallada estos puntos.

jueves, 1 de febrero de 2018

La guerra del multiverso y el problema de demarcación

"El proceso de la ciencia -explorar las opciones cosmológicas, incluida la posible existencia o no de un multiverso- es lo que debería suceder. El resultado científico es que no hay un resultado observable único predicho en las propuestas de multiverso. Esto se debe a que, como lo afirman a menudo los proponentes, todo lo que puede pasar ocurre en la mayoría de los multiversos. Al llegar a este punto, uno tiene que dar un paso atrás y considerar el estado científico de los reclamos por su existencia. El proceso de la ciencia también debe incluir esta evaluación." George Ellis.

Probablemente no existe un debate tan más interesante en cosmología (para el público general pero no para todos los cosmólogos) que el relacionado con la posibilidad de que existan miles de millones de universos. En el pasado se pensaba que nuestro sistema solar (más una esfera extra donde se encontraban las demás estrellas orbitando a nuestro alrededor) era el límite del universo, con un único planeta en el centro que albergaba vida: nuestro mundo. Luego descubrimos que el sistema solar (además de tener al sol en el "centro" y no a la Tierra) no era único, ya que existe una variedad de sistemas solares en toda la galaxia. Por algún tiempo se pensó que la galaxia era todo lo que existía en el cosmos. Pero después se demostró que extrañas "nebulosas" como Andrómeda eran en realidad otras galaxias alejadas y distintas de la nuestra. Gracias a proezas de la tecnología, como el telescopio espacial Hubble, logramos mirar miles de millones de galaxias a lo largo de todo el universo observable. También hemos descubierto "otras tierras", planetas extrasolares similares al nuestro que podrían albergar vida o al menos nos dan un indicio de que posiblemente mundos como el nuestro son más comunes de lo que imaginamos.

Probablemente a muchos
les vino a la mente una imagen como esta
al leer "la guerra del multiverso."
Demasiado friki, pero genial.
No hay un único sistema solar, no hay una única galaxia, ni siquiera un único planeta como la Tierra en este universo. ¿Sería posible que tampoco haya un único universo? Desde la ciencia-ficción, la literatura de fantasía y la metafísica de los mundos posibles, hasta la moderna cosmología, se ha planteado la posible existencia de un océano de multiversos. Hoy en día, la física teórica está plagada de hipótesis matemáticas imposibles de comprender por personas no especializadas, pero que se supone reflejan las supuestas probabilidades de la existencia de otros cosmos. Lo que hoy se entiende por multiverso es justamente eso, un conjunto de hipótesis matemáticas que se supone son la implicación lógica (o deducción) de ciertos modelos cosmológicos, tal como la teoría de cuerdas (otro enorme debate). Entre los defensores del multiverso se encuentran algunos de los divulgadores y físicos más conocidos del momento, como Brian Greene, Michio Kaku, John Gribbin, Leonard Susskind, Leonard Mlodinow, Victor Stenger, Max Tegmark y Stephen Hawking. El multiverso y la teoría de cuerdas (como mejor candidata a ser la teoría del todo) son conceptos usuales en la divulgación científica actual, aunque aún poco entendidos por aquellos que somos ajenos a la física y la cosmología. Sin embargo, también ha sido duramente cuestionado el si incluso es moral hacer divulgación de teorías tan especulativas como si fueran algo aceptado en la comunidad científica. Hay quienes incluso aseguran que las teorías de cuerdas y sus consecuentes hipótesis de multiversos son ejemplos de pseudociencia, o que la divulgación que se ha hecho de éstas es pseudocientífica. Esto ha sido llamado en algunos medios como la "guerra de las cuerdas y el multiverso".

En los últimos días se ha generado un "nuevo capítulo" (¿nueva batalla?) en esta "guerra" entre dos "pesos pesados": el cosmólogo Sean Carroll defendiendo la cientificidad del multiverso, y el físico teórico Peter Woit, reconocido crítico de estas teorías altamente especulativas. Si algo ha demostrado esta "guerra del multiverso", es la importancia de establecer de manera precisa qué es la ciencia, qué puede ser considerado como una línea de investigación científica genuina, y qué no lo es.

domingo, 28 de enero de 2018

Mauricio Schwarz y el complejo antifilosofía

M. J. Schwarz meditando.
"La distinción que se ha indicado entre ciencia y filosofía de la ciencia no es rígida. Se basa en una diferencia de intención más que en una diferencia de objeto... No es probable que el científico que ignora los procedentes en la evaluación de teorías realice un trabajo adecuado de evaluación de él mismo. Y no es probable que el filósofo de la ciencia ignorante de la práctica científica haga declaraciones agudas sobre el método científico." John Losee.

Si hay un análogo a los acomplejados antifilosofía anglosajones, ese es el periodista científico Mauricio-José Schwarz, un escritor de la primera generación de escépticos hispanoparlantes. Schwarz ha hecho una brillante carrera como divulgador científico; su blog principal de pensamiento crítico, El retorno de los charlatanes, es uno de los sitios web que todo interesado en el escepticismo de habla hispana debe visitar (y disfrutar), siendo una de las mejores y más antiguas referencias sobre el tema en internet (junto a los blogs Magonia, de Luis Alfonso Gámez y Marcianitos verdes, de Luis Ruiz Noguez). En 2017 salió a la venta La izquierda feng shui, libro donde Schwarz denuncia el cáncer de la irracionalidad y el misticismo dentro del activismo de la izquierda política de nuestros tiempos. La izquierda, alguna vez defensora y promotora de los valores de la Ilustración, la ciencia, el progreso y el racionalismo, es hoy día un hervidero de dogmatismo y anticiencia. El proyecto de Schwarz es bastante similar (hasta donde alcanzo a apreciar) a los de otros divulgadores que denuncian la irracionalidad dentro de la izquierda, tales como Mario Bunge, Alan Sokal o Juan José Sebreli: todos ellos (y otros más) han llegado a advertir del peligro de aceptar el discurso del relativismo cultural y el posmodernismo dentro de la izquierda que, en teoría, tendría que ser contraria a este tipo de contra-revoluciones intelectuales que solo han causado daño a los objetivos y la imagen pública de la izquierda, dejando que la derecha se disfrace con piel de oveja, asegurando que abandera la racionalidad y denunciando las tonterías posmodernas.

sábado, 20 de enero de 2018

El complejo antifilosofía. Análisis preliminar

"En su best seller más reciente, el científico más famoso del mundo proclama que la filosofía está muerta. Pero aquellos que ignoran la filosofía están condenados a repetirla. Y aquellos que menosprecian la filosofía suelen ser esclavos de algún filósofo difunto." Paul Thagard.

"La filosofía de la ciencia es una disciplina académica híbrida joven, vigorosa y en plena etapa de crecimiento y diferenciación. A través de su breve historia (apenas 2 siglos) ha pasado por varias etapas, unas dominadas por los filósofos y otras por los científicos. En mi opinión, ha llegado el tiempo para que en este campo del conocimiento surja una nueva clase de personajes, humanistas de corazón con la experiencia profesional de científicos, o bien hombres de ciencia experimentados con intereses serios en la filosofía. Y si ya hemos llegado a ese momento, los personajes no sólo surgirán muy pronto sino que probablemente ya se encuentran entre bambalinas, esperando oír su clave para aparecer en escena, iluminados y sonrientes, como corresponde a los principiantes llenos de confianza en su destino." Ruy Pérez Tamayo.

Así comienza el primer capítulo de El gran diseño (2010),
de Hawking y Mlodinow. ¿Fin de la filosofía
o solo un libro de mala filosofía?
Esta es una entrada a modo de "prefacio" a otra que estoy preparando en respuesta al periodista Mauricio-José Schwarz, quien en una larga entrevista donde habla del contenido de su más reciente obra, La izquierda feng shui (2017), despotrica nuevamente incoherencias sobre la filosofía. Estoy bastante interesado en comprender de la mejor manera lo que hoy conocemos como el complejo anti-filosofía, un padecimiento imaginario creado por el filósofo de la biología, Massimo Pigliucci, rebajándose al nivel de algunos divulgadores como el cósmologo Lawrence Krauss, quien en una entrevista aseguraba que los filósofos al parecer padecen de un complejo de envidia a la ciencia porque, después de todo, la ciencia ha producido conocimientos sobre el mundo en que vivimos (y sobre nosotros mismos), mientras que la filosofía, evidentemente para Krauss, Schwarz y otros, no. Si los divulgadores se pueden inventar complejos para "explicar" (?) la supuesta envidia de los filósofos a los científicos, ¿por qué un filósofo no podría jugar el mismo juego? Claro está, que a diferencia de estos divulgadores y sus hipótesis ad hoc sobre el trabajo de los filósofos, el objetivo final es el demostrar que tal competencia entre ciencia y filosofía es ficticia.

Sería injusto dejar esta imagen en la que (todos o la mayoría de) los divulgadores científicos padecen del complejo anti-filosofía. Lo cierto es que, por lo menos hasta donde he alcanzado a constatar, hay un "consenso" en divulgación científica sobre la importancia y el lugar que le corresponde a la filosofía, sobre todo a la filosofía de la ciencia, para comprender una actividad humana tan asombrosa como es la ciencia. Esto es algo que podemos constatar a través de artículos de divulgadores como Sean Carroll, Steven Novella, Ruy Pérez Tamayo,  Martín Bonfil Olivera, o (esta traducción hecha por) César Tomé López.

Para consultar más rápido