"Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización" Carl Sagan.


lunes, 12 de febrero de 2018

Día de Darwin: la biotecnología y sus demonios (ideológicos) o una más sobre la tecnofobia de Álvarez-Buylla*

Hoy es 12 de febrero y como de costumbre celebramos en este espacio el Día de Darwin con un artículo especial (aquí puede ver los especiales de 2012, 2013, 2016 y 2017) relacionado al legado de este gran científico y humanista. Si en el pasado hemos mencionado a los antidarwinistas y creacionistas, esta vez toca el turno de hablar sobre los mitos entorno de una de las ramas de la tecnología y la ciencia aplicada más prometedoras y brillantes, pero más atacadas sin razones verdaderas: la biotecnología, y más en específico, la creación, producción y consumo de organismos transgénicos.

En México, además de hablar de los mismos argumentos anti-trasngénicos de siempre, los tecnófobos invocan también la tradición, el milenarismo y la biodiversidad de ciertas plantas como el maíz (una riqueza biocultural y patrimonio cultural) para asegurar que los transgénicos no son necesarios, y por tanto el gobierno de la nación debería prescindir de ellos y/o prohibir su consumo (cuando eres activista anti-transgénicos la lógica sale sobrando). Quizás no haya mayor vocera de la tecnofobia alarmista en nuestro país que la doctora Elena Álvarez-Buylla (de quien ya habíamos comentado por aquí), quien ha sido denunciada por atacar ideológicamente a la ciencia por J. M. Mulet, Martín Bonfil Olivera y (de manera indirecta) por los miembros del Instituto de Biotecnología de la UNAM, los doctores Francisco G. Bolívar Zapata, Luis Herrera Estrella y Agustín López Munguía Canales.

En diciembre pasado se le otorgó a Álvarez-Buylla el Premio Nacional de Ciencias 2017 en la categoría de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales "por su aportación a la comprensión de la dispersión de los transgenes de las variedades nativas del maíz, y su contribución al entendimiento de la progresión del cáncer epitelial." La doctora no tardó mucho en aprovechar el momento en que cámaras y micrófonos estaban a su disposición para volver a despotricar contra la biotecnología, alegando que sus ataques son científicos y no ideológicos. Esta afirmación, basado en los argumentos falsos que esgrime la premiada bióloga y miembro fundador de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (que de compromiso científico tiene poco), no tiene sustento.

jueves, 8 de febrero de 2018

Escepticismo (a la mexicana) para homeópatas

Edición enero-febrero 2017, volúmen 86.
Si usted googlea las palabras "pseudociencia" o "pseudomedicina", probablemente se encontrará que entre los ejemplos más usuales está la homeopatía. Más cercana a la parapsicología y la astrología que a la medicina o la biología, la homeopatía ha sido uno de los principales blancos de los críticos de las (mal llamadas) medicinas alternativas. Ello no ha pasado desapercibido por la "comunidad" homeopática (y su molesto club de fans). Hace unos días, mi facebook-friend Andrés Tonini compartió un screenshot de un artículo de la revista La Homeopatía de México, de enero-febrero de 2017. El artículo se titula "Informe sobre los Escépticos Científicos de la Homeopatía en México", del estudiante de médico homeópata del IPN Luis Ángel Vite-Flores.

Como es usual en redes sociales, a muchos de mis contactos (casi todos los etiquetados en la publicación de Tonini) les causó gracia que una revista de homeopatía hablara sobre los escépticos mexicanos que han llegado a escribir algo sobre homeopatía. Otro de mis facebook-friends, Martín Fragoso, escribió una divertida nota en su blog sobre este artículo, sobretodo aclarando de manera sarcástica algunos errores menores del escrito de Vite-Flores. Hay dos puntos interesantes en este "informe" para homeópatas "profesionales": 1) las generalizaciones y supuestos errores en los que cae el movimiento escéptico, al menos en México; y 2) la llamada de atención que el autor hace sobre la necesidad de abrazar el escepticismo dentro de la "profesión" de la homeopatía. Veamos de manera más detallada estos puntos.

jueves, 1 de febrero de 2018

La guerra del multiverso y el problema de demarcación

"El proceso de la ciencia -explorar las opciones cosmológicas, incluida la posible existencia o no de un multiverso- es lo que debería suceder. El resultado científico es que no hay un resultado observable único predicho en las propuestas de multiverso. Esto se debe a que, como lo afirman a menudo los proponentes, todo lo que puede pasar ocurre en la mayoría de los multiversos. Al llegar a este punto, uno tiene que dar un paso atrás y considerar el estado científico de los reclamos por su existencia. El proceso de la ciencia también debe incluir esta evaluación." George Ellis.

Probablemente no existe un debate tan más interesante en cosmología (para el público general pero no para todos los cosmólogos) que el relacionado con la posibilidad de que existan miles de millones de universos. En el pasado se pensaba que nuestro sistema solar (más una esfera extra donde se encontraban las demás estrellas orbitando a nuestro alrededor) era el límite del universo, con un único planeta en el centro que albergaba vida: nuestro mundo. Luego descubrimos que el sistema solar (además de tener al sol en el "centro" y no a la Tierra) no era único, ya que existe una variedad de sistemas solares en toda la galaxia. Por algún tiempo se pensó que la galaxia era todo lo que existía en el cosmos. Pero después se demostró que extrañas "nebulosas" como Andrómeda eran en realidad otras galaxias alejadas y distintas de la nuestra. Gracias a proezas de la tecnología, como el telescopio espacial Hubble, logramos mirar miles de millones de galaxias a lo largo de todo el universo observable. También hemos descubierto "otras tierras", planetas extrasolares similares al nuestro que podrían albergar vida o al menos nos dan un indicio de que posiblemente mundos como el nuestro son más comunes de lo que imaginamos.

Probablemente a muchos
les vino a la mente una imagen como esta
al leer "la guerra del multiverso."
Demasiado friki, pero genial.
No hay un único sistema solar, no hay una única galaxia, ni siquiera un único planeta como la Tierra en este universo. ¿Sería posible que tampoco haya un único universo? Desde la ciencia-ficción, la literatura de fantasía y la metafísica de los mundos posibles, hasta la moderna cosmología, se ha planteado la posible existencia de un océano de multiversos. Hoy en día, la física teórica está plagada de hipótesis matemáticas imposibles de comprender por personas no especializadas, pero que se supone reflejan las supuestas probabilidades de la existencia de otros cosmos. Lo que hoy se entiende por multiverso es justamente eso, un conjunto de hipótesis matemáticas que se supone son la implicación lógica (o deducción) de ciertos modelos cosmológicos, tal como la teoría de cuerdas (otro enorme debate). Entre los defensores del multiverso se encuentran algunos de los divulgadores y físicos más conocidos del momento, como Brian Greene, Michio Kaku, John Gribbin, Leonard Susskind, Leonard Mlodinow, Victor Stenger, Max Tegmark y Stephen Hawking. El multiverso y la teoría de cuerdas (como mejor candidata a ser la teoría del todo) son conceptos usuales en la divulgación científica actual, aunque aún poco entendidos por aquellos que somos ajenos a la física y la cosmología. Sin embargo, también ha sido duramente cuestionado el si incluso es moral hacer divulgación de teorías tan especulativas como si fueran algo aceptado en la comunidad científica. Hay quienes incluso aseguran que las teorías de cuerdas y sus consecuentes hipótesis de multiversos son ejemplos de pseudociencia, o que la divulgación que se ha hecho de éstas es pseudocientífica. Esto ha sido llamado en algunos medios como la "guerra de las cuerdas y el multiverso".

En los últimos días se ha generado un "nuevo capítulo" (¿nueva batalla?) en esta "guerra" entre dos "pesos pesados": el cosmólogo Sean Carroll defendiendo la cientificidad del multiverso, y el físico teórico Peter Woit, reconocido crítico de estas teorías altamente especulativas. Si algo ha demostrado esta "guerra del multiverso", es la importancia de establecer de manera precisa qué es la ciencia, qué puede ser considerado como una línea de investigación científica genuina, y qué no lo es.

domingo, 28 de enero de 2018

Mauricio Schwarz y el complejo antifilosofía

M. J. Schwarz meditando.
"La distinción que se ha indicado entre ciencia y filosofía de la ciencia no es rígida. Se basa en una diferencia de intención más que en una diferencia de objeto... No es probable que el científico que ignora los procedentes en la evaluación de teorías realice un trabajo adecuado de evaluación de él mismo. Y no es probable que el filósofo de la ciencia ignorante de la práctica científica haga declaraciones agudas sobre el método científico." John Losee.

Si hay un análogo a los acomplejados antifilosofía anglosajones, ese es el periodista científico Mauricio-José Schwarz, un escritor de la primera generación de escépticos hispanoparlantes. Schwarz ha hecho una brillante carrera como divulgador científico; su blog principal de pensamiento crítico, El retorno de los charlatanes, es uno de los sitios web que todo interesado en el escepticismo de habla hispana debe visitar (y disfrutar), siendo una de las mejores y más antiguas referencias sobre el tema en internet (junto a los blogs Magonia, de Luis Alfonso Gámez y Marcianitos verdes, de Luis Ruiz Noguez). En 2017 salió a la venta La izquierda feng shui, libro donde Schwarz denuncia el cáncer de la irracionalidad y el misticismo dentro del activismo de la izquierda política de nuestros tiempos. La izquierda, alguna vez defensora y promotora de los valores de la Ilustración, la ciencia, el progreso y el racionalismo, es hoy día un hervidero de dogmatismo y anticiencia. El proyecto de Schwarz es bastante similar (hasta donde alcanzo a apreciar) a los de otros divulgadores que denuncian la irracionalidad dentro de la izquierda, tales como Mario Bunge, Alan Sokal o Juan José Sebreli: todos ellos (y otros más) han llegado a advertir del peligro de aceptar el discurso del relativismo cultural y el posmodernismo dentro de la izquierda que, en teoría, tendría que ser contraria a este tipo de contra-revoluciones intelectuales que solo han causado daño a los objetivos y la imagen pública de la izquierda, dejando que la derecha se disfrace con piel de oveja, asegurando que abandera la racionalidad y denunciando las tonterías posmodernas.

sábado, 20 de enero de 2018

El complejo antifilosofía. Análisis preliminar

"En su best seller más reciente, el científico más famoso del mundo proclama que la filosofía está muerta. Pero aquellos que ignoran la filosofía están condenados a repetirlo. Y aquellos que menosprecian la filosofía suelen ser esclavos de algún filósofo difunto." Paul Thagard.

"La filosofía de la ciencia es una disciplina académica híbrida joven, vigorosa y en plena etapa de crecimiento y diferenciación. A través de su breve historia (apenas 2 siglos) ha pasado por varias etapas, unas dominadas por los filósofos y otras por los científicos. En mi opinión, ha llegado el tiempo para que en este campo del conocimiento surja una nueva clase de personajes, humanistas de corazón con la experiencia profesional de científicos, o bien hombres de ciencia experimentados con intereses serios en la filosofía. Y si ya hemos llegado a ese momento, los personajes no sólo surgirán muy pronto sino que probablemente ya se encuentran entre bambalinas, esperando oír su clave para aparecer en escena, iluminados y sonrientes, como corresponde a los principiantes llenos de confianza en su destino." Ruy Pérez Tamayo.

Así comienza el primer capítulo de El gran diseño (2010),
de Hawking y Mlodinow. ¿Fin de la filosofía
o solo un libro de mala filosofía?
Esta es una entrada a modo de "prefacio" a otra que estoy preparando en respuesta al periodista Mauricio-José Schwarz, quien en una larga entrevista donde habla del contenido de su más reciente obra, La izquierda feng shui (2017), despotrica nuevamente incoherencias sobre la filosofía. Estoy bastante interesado en comprender de la mejor manera lo que hoy conocemos como el complejo anti-filosofía, un padecimiento imaginario creado por el filósofo de la biología, Massimo Pigliucci, rebajándose al nivel de algunos divulgadores como el cósmologo Lawrence Krauss, quien en una entrevista aseguraba que los filósofos al parecer padecen de un complejo de envidia a la ciencia porque, después de todo, la ciencia ha producido conocimientos sobre el mundo en que vivimos (y sobre nosotros mismos), mientras que la filosofía, evidentemente para Krauss, Schwarz y otros, no. Si los divulgadores se pueden inventar complejos para "explicar" (?) la supuesta envidia de los filósofos a los científicos, ¿por qué un filósofo no podría jugar el mismo juego? Claro está, que a diferencia de estos divulgadores y sus hipótesis ad hoc sobre el trabajo de los filósofos, el objetivo final es el demostrar que tal competencia entre ciencia y filosofía es ficticia.

Sería injusto dejar esta imagen en la que (todos o la mayoría de) los divulgadores científicos padecen del complejo anti-filosofía. Lo cierto es que, por lo menos hasta donde he alcanzado a constatar, hay un "consenso" en divulgación científica sobre la importancia y el lugar que le corresponde a la filosofía, sobre todo a la filosofía de la ciencia, para comprender una actividad humana tan asombrosa como es la ciencia. Esto es algo que podemos constatar a través de artículos de divulgadores como Sean Carroll, Steven Novella, Ruy Pérez Tamayo,  Martín Bonfil Olivera, o (esta traducción hecha por) César Tomé López.

domingo, 17 de diciembre de 2017

¿Puede la evolución resolver la cuestión de la naturaleza humana?

Reseña de El legado de Darwin, de John Dupré


¿Qué es la evolución? ¿Qué nos dice sobre la naturaleza de la vida? ¿Y sobre la naturaleza humana? En pocas palabras, ¿para qué sirve esta teoría científica? Charles Darwin inició el camino para responder a estas preguntas hace más de 150 años, y la evolución misma de los debates e investigaciones dentro de la biología evolutiva a lo largo de todo este tiempo nos indican dos cosas bastante importantes: primero, que entender la evolución significa entender una parte esencial de la naturaleza de la realidad misma; y segundo, que si bien resulta de suma importancia, y contrario a lo que muchos divulgadores nos suelen decir, esta parte no alcanza, por sí misma, para explicarnos de manera completa la naturaleza de la vida, y menos aún, la naturaleza humana. Estas son las dos tesis principales que maneja el filósofo de la biología, John Dupré, en su pequeño libro El legado de Darwin (2006).

Dupré, famoso biofilósofo inglés, fue director de ESRC Centre for Genomics in Society, hoy conocido como Egenis, Centre for the Study of Life Sciences; también conocido por formar parte de la corriente semanticista de la Escuela de Stanford de filosofía de la ciencia (junto a otros grandes nombres en el campo, como Ian Hacking, Patrick Suppes, Peter Galison y Nancy Cartwright), Dupré es especialmente conocido por ser bastante crítico con la visión de la evolución de muchos biólogos y biofilósofos contemporáneos. Este librito, con 181 páginas de contenido, muestra de forma introductoria sus críticas que, considero yo, son cada vez más necesarias de tener en cuenta entre más importancia se le de a la divulgación científica rigurosa dentro de nuestra sociedad.

martes, 7 de noviembre de 2017

Científicos de la UNAM en defensa de los transgénicos

Hace unos meses, la Dra. Elena Álvarez-Buylla et.al., famosa activista anti-trasngénicos, popular por mentir sobre falsos peligros de esta biotecnología, había publicado (junto a sus colaboradores) un estudio donde encontraba que “el 82 por ciento de los alimentos derivados de maíz provenientes de supermercados y que 90.4 por ciento de las tortillas contienen en un grado indeterminado maíz genéticamente modificado”, según informó en un artículo la Gaceta Digital UNAM en septiembre pasado. El artículo de Álvarez-Buylla et.al., publicado en la revista Agroecology and Sustainable Food Systems, cuestionaba además "por qué no se está apoyando a esta agricultura sostenible, agroecológica y campesina, que además fortalecería al campo mexicano, para que este maíz nativo o criollo, de altísima calidad nutricia, complementado con maíz híbrido, que se produce en el norte del país, cubriera las necesidades de la nación."

Aunque en el estudio no se encontró evidencia de peligro por el consumo de transgénicos ni por el uso de pesticidas como el glifosato, Álvarez-Buylla et.al. enfatiza en su artículo que es necesario aplicar el principio de precaución y evitar que el maíz transgénico extranjero y agroquímicos como el glifosato sean usados (y consumidos) en este país.
“Independientemente de los debates y de que en este estudio no tenemos evidencia directa de impactos a la salud, creo que es momento de revisar las responsabilidades de las instancias de gobierno encargadas de la bioseguridad y evaluación de las repercusiones en salud de los alimentos y saber cómo es que están autorizando la entrada de transgénicos a nuestro alimento básico, sin estudios de inocuidad."
Ante las mentiras y falacias de Álvarez-Buylla y colaboradores,  los biotecnólogos, el Dr. Francisco G. Bolívar Zapata, el Dr. Luis Herrera Estrella y el Dr. Agustín López Munguía Canales, publicaron ayer una respuesta a las preocupaciones sobre los transgénicos en el alimento mexicano básico, en gran medida difundidas por Álvarez-Buylla y activistas similares. El escrito presenta 14 puntos donde se aclara la inocuidad de los transgénicos, la seguridad en su consumo y las trivialidades irrelevantes del estudio de la doctora en genética molecular del Instituto de Ecología de la UNAM.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Pseudomatemáticas

Corregido 07/11/17*

El siguiente es un ensayo re-descubierto entre mis archivos, y ahora corregido, que escribí hace unos años a modo de trabajo final en mi clase de Fundamentos de las matemáticas. Espero que aquellos que saben matemáticas me sepan disculpar por lo escueto que es mi escrito.

Las pseudociencias se encuentran en contraposición de toda disciplina científica existente. Así podemos encontrar pseudociencias biológicas, pseudociencias de la salud, de las ciencias espaciales, de las ciencias de la mente, de las ciencias ambientales, de las ciencias sociales, etc.

Las ciencias exactas, desde luego, no son la excepción a este problema. Es posible encontrar afirmaciones pseudocientíficas en las matemáticas y la ingeniería. El término pseudomatemáticas se refiere a cualquier afirmación, trabajo, actividad o estudio que se haga pasar por un ejercicio matemático, pero que se niega a aceptar los estándares de prueba y rigor a las que las teorías matemáticas reales son sometidas.

Si algo tienen en común las pseudomatemáticas con el resto de las pseudociencias, es que a menudo se centran en desmentir o negar hechos establecidos bien comprobados, afirmando que las pruebas son insuficientes o la metodología es irrelevante. Desde la numerología, pasando por los sinsentidos de Jacques Lacan, los abusos de especialistas ajenos a la matemáticas (usualmente en áreas de humanidades) de nociones y teorías como la teoría del caos y teoría de las catástrofes, los teólogos que dicen demostrar matemáticamente la existencia de Dios,  hasta supuestas refutaciones a teoremas y teorías matemáticas bien establecidas, la pseudomatemática casi siempre consiste en sofistería para convencer a aquellos que no somos especialistas en el tema.

jueves, 5 de octubre de 2017

Jesús Mosterín (1941-2017)

"La vida es formidable si tiene elementos formidables. Si no, es una farsa sin sentido."
Ayer por la mañana me enteraba de una lamentable noticia: el filósofo de la ciencia y activista Jesús Mosterín falleció a los 76 años de edad, debido al cáncer de pulmón que padecía. Por dos o tres segundos me quedé pasmado. No podía creer que uno de los máximos representantes de la filosofía científica moderna, de quien tengo varios libros, siendo un autor tan prolífico y admirado, ahora estaba muerto. La filosofía de la ciencia ya había sufrido un gran golpe a inicios del año cuando falleció el epistemólogo mexicano León Olive. Ahora Mosterín, llamado el "Bertrand Russell de España" por mi asesor de tesis (y por muchos más).

Estudioso, divulgador y con excelentes aportes a casi toda la filosofía, Mosterín era un ejemplo de lo que él  mismo llamaba la "Gran filosofía", es decir, en sus propias palabras: "la filosofía que se parece a lo que hacían Aristóteles, Descartes, Leibniz, Kant o Russell". Aquella filosofía que se ocupa de los grandes problemas siempre haciendo uso del mejor conocimiento científico disponible. Por Gran filosofía Mosterín se refería a los sistemas filosóficos coherentes y precisos, en los que sus partes se conectaban y eran consistentes. La lógica de Aristóteles era consistente con su  retórica y lingüística, y estas eran consistentes con su ontología, la que a la vez mostraba consistencia con su cosmología, su ética, su filosofía natural y su filosofía social.

sábado, 16 de septiembre de 2017

Retos UFO-ilógicos V: Humanoides entre nosotros

Después de poco más de 3 años, al fin termino la quinta parte de los retos UFO-Ilógicos (aquí la primera, segunda, tercera y cuarta parte) donde pasamos revista a los casos más famosos de ovnis, de esos que los ufo-locos citan hasta el cansancio como verdaderos enigmas para la ciencia. La creencia estándar de la ufología nos dice que los ovnis son naves de origen de extraterrestre (digo "estándar" porque hay quienes dicen que los ovnis son vehículos interdimensionales o incluso máquinas del tiempo de seres humanos del futuro que vienen hacer investigación a nuestra época. Estas ideas son menos aceptadas entre los fans de los ovnis e igualmente descabelladas). Al ser vehículos, obviamente, alguien tiene que estarlos conduciendo. El cine y la literatura de ciencia-ficción tiene décadas retratando a los alienígenas de mil y un formas, casi todas usando de base una apariencia humanoide. Y la ufología, pseudociencia deudora de la ciencia-ficción, se ha ocupado de perpetuar esta imagen de extraterrestres con forma humana.

lunes, 28 de agosto de 2017

La Edad Media en el siglo XXI: "Sincretismo" y el retrógrada "pueblo guadalupano"


Esta escultura ha sido ampliamente criticada. Por un lado, los reclamos de grupos ultra católicos asegurando que se trata de una imagen herética. Por otro el excesivo gasto que se cuenta en millones de pesos, ha hecho dudar a muchos sobre si todos esos recursos realmente fueron para la obra pública o hay algo más.
El día de hoy, mientras ordenaba algunas cosas en casa, escuché en las noticias de la TV que el llamado "Pueblo guadalupano", un colectivo recientemente creado de fundamentalistas católicos (cucarachas de templo), estaba causando un gran alboroto en la ciudad de Guadalajara debido a una nueva escultura: Sincretismo, de acuerdo al  sitio web Tráfico ZMG, es una escultura del artista plástico Ismael Vargas; con una altura de 9 metros, la pieza evoca a través de placas metálicas, una figura de papel picado, con calaveras y serpientes; además de una imagen de la virgen de Guadalupe, haciendo alusión al sincretismo religioso, un hecho histórico en el que dos culturas distintas (con creencias religiosas distintas, obviamente) llegan a mezclar creencias creando así nuevos mitos o tradiciones. La virgen de Guadalupe es un ejemplo de sincretismo religioso, al ser una mezcla entre la mítica diosa mexica Tonantzin y el mito católico de la virgen María.

lunes, 10 de julio de 2017

Mi filosofía (hasta ahora) I: La naturaleza del mundo

Por fin, he terminado todas las materias de mi carrera. Ahora me encuentro elaborando mi tesis (un poco más lento de lo que tenía planeado en realidad, debido a algunos problemas personales) en la que trataré de establecer los fundamentos para la filosofía de la pseudociencia como rama independiente de la epistemología. Tal vez pronto podamos hablar más del asunto, pero por ahora me gustaría ofrecer algunos de mis puntos de vista sobre lo que un filósofo debe saber sobre la filosofía, la cultura, la naturaleza, la mente y el propio ser humano. La idea de hacer una serie expresando mi filosofía hasta el momento (sí, aún tengo pendiente terminar el top sobre mitos de Hitler, lo sé) es algo que el filósofo de la ciencia, Massimo Pigliucci, hizo hace unos cuantos años, y retomo su idea para hacer la mía (vea aquí y aquí la serie de Pigliucci). Reconozco que nada de lo que escribiré aquí es absoluto. Tal vez, con más estudios futuros, pueda llegar a cambiar mi opinión sobre ciertos temas o corrija y aumente algunos detalles. Eso el tiempo lo dirá.

Aunque ahora soy egresado de la carrera de filosofía (y próximamente licenciado), lo primero que debo confesar es que, aún con el título en la mano, me negaré a denominarme a mí mismo filósofo. Tal vez licenciado en filosofía, y a lo mucho, especialista en filosofía de la ciencia (y la pseudociencia), pero no puedo llamarme a mí mismo filósofo, por lo menos no en el sentido más técnico de la palabra. Expliquemos por qué, junto a algunas observaciones iniciales sobre ciertos problemas fundamentales de la filosofía, ¿les parece?


jueves, 25 de mayo de 2017

Mala leche sobre los transgénicos o la mentira en CuriosaMente

Suelen gustarme mucho los programas de divulgación bien hechos que duran unos cuantos minutos. Por ejemplo, hace un par de días (con la cuenta de Netflix de mi hermana) pude disfrutar de varios capítulos del estupendo show Bill Nye. Saves the World, donde este gran comunicador de la ciencia y héroe de la infancia de muchos, hace un llamado divertido, corto y preciso sobre la importancia de la ciencia para construir un mundo mejor.

También estoy suscrito a varios canales de YouTube de conferencias, charlas y videos cortos que muestran buen contenido (desde el canal de charlas TED, el de Mauricio Schwarz, el Magazine de Ciencia, hasta la sexy Daniela Bos). La importancia de este material es que son amenos, interesantes, didácticos y hasta divertidos, y van dirigidos a un público no especializado pero interesado en saber aunque sea de forma básica sobre ciencia. El público general capta siempre las ideas simples y resumidas, y solo después, al querer profundizar en el tema, se interesan por las particularidades de una u otra explicación. Usualmente los proyectos como los ya mencionados siempre muestran material de buena calidad y en general suelen ser confiables, principalmente porque o es material comunicado por expertos en la materia o tal programa está supervisado por expertos en los temas a tratar. Pero, ¿qué pasa cuando un programa confiable de divulgación básica de la ciencia, expone mentiras y exageraciones haciéndolas pasar por hechos?

domingo, 30 de abril de 2017

Top 10: los mitos sobre Hitler, parte I

"Tanto decir que Hitler no hizo nada bueno. Pues el 30 de abril de 1945 se pegó un tiro. ¿Y eso qué es?" Fernando Cuartero.


Un día como hoy, pero de 1945, dejaba de existir Adolf Hitler, con mucha seguridad la persona más odiada de toda la historia de la humanidad (persona real; si usted estaba pensando en Judas Iscariote, le tengo noticias: no hay pruebas de su existencia, así que no puede contar como el más odiado). Hitler, arruinado y rodeado por los aliados, en el momento en que Berlín estaba a punto de caer ante los rusos, decidió no enfrentarse al juicio de la historia para pagar por sus crímenes contra la humanidad. Prefirió suicidarse en su búnker junto a su esposa Eva Braun. Otros líderes nazis, como Heinrich Himmler y Joseph Goebbels hicieron lo mismo, mientras que unos más, como el infame médico sádico Joseph Mengele, huyeron para nunca ser capturados.

Si usted piensa en cualquier figura histórica prominente, podrá confirmar una hipótesis que he estado pensando durante un tiempo (a veces creo que solo es una intuición más o menos obvia): entre más popular sea un personaje de la historia, más mitos se crearán a su alrededor. Elvis, Mahatma Gandhi, Albert Einstein, Nelson Mandela, The Beatles... Y claro, Hitler nunca ha sido la excepción. Prácticamente, desde que se encontraba en el poder ya circulaban algunos mitos, tal como lo demuestra el libro The Strange Death of Adolf Hitler, publicado en marzo de 1939 de forma anónima. En el libro se asegura que Hitler en realidad murió en 1938, y que el Hitler que conocemos hoy como iniciador de la Segunda Guerra Mundial (SGM), en realidad era uno de sus dobles. ¡Hitler no inició la guerra! Los mitos sobre Hitler son tan variados, que uno puede elegir sus mitos preferidos. Éstos abarcan su dieta, sus preferencias sexuales, su infancia, sus influencias, su religiosidad (o su falta de ésta), así como su conexión con la ciencia, con la Iglesia católica, con Nostradamus, o teorías de la conspiración, como que en realidad era judío, o que nunca se enteró de los campos de concentración, o que escapó y vivió en Brasil, o que escapó y vive en la Antártida junto a sus platillos voladores creados a partir de tecnología extraterrestre. Si uno quiere hacerse una idea de todo lo que se ha dicho sobre Hitler, visite la página Snopes.com. Aquí me limitaré solo a desmontar 10 mitos, según yo, de los más populares.


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