Esta semana supimos de una pésima noticia para la imagen del periodismo mexicano (como si ya de por sí le hiciera falta): la basura humana que se hace pasar por conductor de noticias y periodista, Estaban Arce, ganó el "Premio Nacional de Periodismo" otorgado por el Club de Periodistas de México, un organismo serio, riguroso y por demás respetado. Las redes sociales estallaron con críticas (y muchos memes) por la decisión del club al entregarle a Arce el reconocimiento en la categoría de ¡Programa especializado en contenido con "orientación familiar"! ¡Hazme el chingado favor! Arce, feliz por esto, comentó que:
Son 10 años de hacer un tipo de trabajo que está muy enfocado a defender algunos sistemas familiares y valores similares, y a eso agregamos noticias.
A veces defender la familia se ha tornado un tema difícil, incluso defender lo obvio a veces se convierte en un delito de odio.Un tipejo arrastrado de Televisa, ultracatólico, que ha ofendido públicamente sectores de la población como son las mujeres, la comunidad LGBT e incluso ha tirado algo de veneno contra los ateos; un tipo vulgar que se basa en albures para mostrar "noticias"; alguien a quien no le importan los hechos con tal de defender sus prejuicios, alguien así, no merece mención alguna, más allá de ser el periodista más retrógrada de la televisión nacional. ¿Pero por qué un organismo tan respetado, como es el Club de Periodistas, otorgó un reconocimiento tan importante a esta bazofia? En realidad, el premio no es por la (asquerosa y denigrante) carrera de Arce, y no, el Club de Periodistas no fomenta los prejuicios homofóbicos ni el fundamentalismo religioso que se hace pasar por "crítica social".

