"Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización" Carl Sagan.


sábado, 25 de marzo de 2017

¿Sigue vivo el tigre de Tasmania?

Como ya he mencionado en otras ocasiones, una de las pseudociencias que más me fascinan es la criptozoología. Desde niño he amado las historias de monstruos, fueran de Nessie, pie grande, el yeti, el chupacabras o el Mokele-Mbembe. Una parte de la criptozoología que sin duda es bastante estimulante para las mentes jóvenes, es aquella que se dedica a la especulación (no estudio, aunque a los criptozoólogos les duela) de que especies extintas continúen con vida hoy en día. Los libros de criptozoología dedican mucho espacio a los supuestos encuentros con pterosaurios, brontosaurios, megalodones, megalanias y mamuts en tiempos tan cercanos como el siglo XX.

Como el resto de esta fantástica ciencia falsa, la criptozoología de animales extintos es altamente especulativa y carece de cualquier prueba más allá de la inútil evidencia anecdótica. Sin embargo, sostengo que es bastante estimulante, ya que dicho cuerpo de especulaciones da por supuesto conocimientos de paleontología; y siempre que hay una oportunidad para divulgar ciencia auténtica debe ser aprovechada para que personas ajenas a la ciencia, que no se interesarían por ésta si no fuera por afirmaciones extraordinarias, conozcan qué se sabe, cómo se logró saber y qué más hay por saber, gracias a la investigación científica.

El día de ayer la Australian Geographic publicó una noticia que puede ser aprovechada para divulgar la ciencia, precisamente. Y es que se realizará una expedición científica con un objetivo propio de la criptozoología: averiguar si aún existe una población viva de tilacino o tigre de Tasmania, un marsupial carnívoro extinto, por lo menos, desde finales de los años 30's  y principios de los 40's del siglo pasado (según nuevos estudios). La Dra. Sandra Abell de la James Cook University y el profesor Bill Laurance, de la misma universidad, serán los encargados de realizar dicho estudio de campo al norte de Queensland. Se informa también que la expedición será en Far North Queensland (el extremo norte de dicho estado australiano) y comenzará dentro de un mes. Desde hace décadas, los criptozoólogos han reclamado más de 3, 000 avistamientos de tilacino en Tasmania, Australia y Nueva Guinea (de estos dos últimos lugares, el tilacino está extinto desde hace milenios). ¿Qué significa esta nueva expedición? ¿Los criptozoólogos le atinaron a uno y ahora los científicos les prestarán atención? No exactamente.



Para empezar, el que se lleve a cabo una nueva expedición para rastrear tigres de Tasmania no significa que existan indicios fiables de la existencia actual de una población viva de estos marsupiales. La investigación se realizará debido a avistamientos extraños en la zona, entre ellos, el del operador turístico Brian Hobbs. De acuerdo a Laurance, experto en la biodiversidad de Queensland, la descripción del animal que Brian avistó encaja con la descripción de un tilacino, diferente en muchos aspectos de perros y lobos. Aunque no se sabe con certeza qué es lo que Brian y otros han visto, y que los testigos creen fielmente en su avistamiento, sigue siendo bastante improbable que lo que vieron fuera un tilacino, tal y como confirma Bill Laurance.

La principal causa de desaparación del tilacino en Tasmania
fue, casi con toda seguridad, la caza indiscriminada. Se
han postulado otras hipótesis complementarias, como una
posible epidemia que ayudó a que la población de tilacinos
se redujera aún más rápido. Algo similar a lo que hoy día está
pasando con el demonio de Tasmania.
Entonces, ¿existen buenas razones para buscar tilacinos en la actualidad? No muchas, considerando la ya larga historia de su búsqueda. El tilacino fue declarado extinto en 1982. Aunque el último tilacino confirmado murió a finales de los años 30's, el proceso para declarar extinta una especie tiene sus pasos y una autoridad: la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), ubicada en Suiza. Declarar una especie extinta, de acuerdo a la UICN, significa que dicha especie no ha sido avistada de nuevo en su hábitat natural durante los últimos 50 años. Y lo cierto es que, a pesar de los variados intentos, desde principios de los 40's hasta nuestros días, nadie ha aportado una prueba de tilacinos con vida, y eso que no ha faltado quién lo esté buscando.

Por ejemplo, en 2005, la desaparecida revista australiana The Bulletin, ofreció una recompensa de un millón de dólares para quien lograra encontrar un tigre de Tasmania vivo. La propuesta formó un ejército de exploradores, zoólogos y entusiastas que peinaron las zonas boscosas en busca de la escurridiza bestia. Pero nadie logró encontrar una sola pista de tilacinos viviendo en la actualidad. The Bulletin desapareció en 2008 y hasta entonces nadie cobró la recompensa. ¿Pasará lo mismo con esta nueva expedición? Los investigadores tienen planeado instalar más de 50 cámaras trampa en sitios estratégicos con carnada. Pero es poco probable que regresen con éxito. Sí, dirán que los escépticos somos unos aguafiestas, que no nos gustan las sorpresas. Permítanme decirles que se equivocan; nada me encantaría más que esta investigación de campo resulte exitosa y se logren encontrar pruebas de tigres de Tasmania sanos y salvos merodeando por Australia. En serio sería fantástico. Pero no podemos dejarnos guiar por nuestros anhelos.

Buscar al tigre de Tasmania en Tasmania es una cosa, de ahí los últimos fueron vistos en 1936. Pero en Australia este animal lleva extinto más de 2500 años. El tilacino estuvo bajo mucha presión en Australia desde hace unos 6,000 años cuando los primeros humanos llegaron con todo y dingos. Los dingos significaron una competencia enorme para el sostén de poblaciones estables de cualquier otro carnívoro grande en la isla. La caza de los aborígenes junto con la invasión del dingo, se piensa hoy día, fueron las principales causas de la extinción del tilacino en Australia y Nueva Guinea (de donde despareció incluso antes que Australia). Buscar un animal que lleva extinto más de 2,500 años en la región parece bastante aventurado. Los defensores de la criptozoología podrán argumentar a su favor dos cosas: la primera, que en la zona existen abundantes testigos que dicen haberlo visto en fechas recientes, como Brian Hobbs; y que el mundo está lleno de sorpresas. Después de todo, cuando se encontró una población de celacantos vivos cerca de Madagascar todo el mundo quedó impresionado. El celacanto se suponía extinto desde hace más de 60 millones de años. ¡Y sigue vivo! ¿No es eso razón suficiente para motivarnos? No lo creo.

Desde luego, no es que sea totalmente inverosímil que se puedan encontrar tilacinos con vida, igual que el celacanto. De hecho, los defensores de la criptozoología se quedan corto. En zoología existe un término técnico para esas especies que se creían extintas y que después descubrimos que no estaban muertas, andaban de parranda: taxón Lázaro. Según nos dice la Wikipedia:

Un taxón lázaro es un fenómeno paleontológico por el que determinado taxón no aparece en el registro fósil durante un intervalo estratigráfico significativo, por lo que aparenta haberse extinguido, pero vuelve a aparecer de nuevo en capas mucho más recientes. 
Es decir, se produce cuando dos zonas con registros de un taxón están separadas por un espacio de tiempo donde es desconocido. No habiendo ninguna evidencia en este periodo de ese taxón determinado aunque sí las hay antes o después de este. A este taxón se le denomina taxón lázaro y a esta circunstancia efecto lázaro. También da origen al término "especie lázaro", utilizada con cierta frecuencia en neontología.
Resulta que los taxones Lázaro son algo más comunes de lo que algunos criptozoólogos llegan a señalar: hoy se sabe de decenas de especies de aves que se creían extintas, entre ellos, especímenes de petreles y pájaros carpintero. Según nos dice Brian Dunning, creador del podcast Skeptoid, el caballo Caspian, la tortuga del bosque de Arakan, la lisa del terror y el varano de Gray, son otros ejemplos de animales que en algún momento se dieron por extintos. Otros ejemplos como las hormigas del género Gracilidris (que se pensaban extintas desde hace 15 millones de años) o el roble copa (un árbol que se suponía extinto desde hace 20 millones de años), en lo personal me parecen de los más fascinantes. ¿Podría el tilacino reaparecer entonces y formar parte de la lista de los taxones Lázaro? Como buen aguafiestas, pienso que es poco probable.

Si estás interesado en saber cuáles
son los mecanismos de la
extinción, el libro
de Héctor Arita, Crónicas de la extinción,
 tal vez sea para ti.
A diferencia de los ejemplos ya mencionados, del tilacino no existe huella alguna en la ecología o la biogeografía del lugar. No hay indicios de la influencia de un carnívoro en la zona como el tigre de Tasmania, el cual, de existir aún, modificaría los datos que se tienen  de la biodiversidad del área, como los animales de presa al norte de Australia. Más aún, lo único con lo que se cuenta es la evidencia anecdótica, lo cual es lo mismo que decir que no contamos con dato alguno que siquiera nos sugiera una población aislada de tilacinos. Aunque Abell y Laurance saben bien que es altamente improbable redescubrir a esta especie, teniendo en cuenta la ecología de la zona y la nula cantidad de evidencia a favor, realizarán este estudio campo como un proyecto de conservación, recabando nuevos datos sobre la biodiversidad de la zona, la cual está sufriendo un declive alarmante en la población de mamíferos.

Mientras los científicos hacen nuevos estudios e investigaciones, los criptozoólogos especulan sobre el modo de vida, las zonas de reproducción e incluso de caza de animales que presumiblemente dejaron de existir hace bastante tiempo, todo a partir de testimonios y algo de folklore. Aunque sirve de ejemplo ilustrativo para diferenciar la ciencia de la pseudociencia, la criptozoología tiene un punto a su favor: es fascinante, y contribuye a motivar a las jóvenes mentes a dedicarse al estudio de la vida, la biodiversidad y la conservación.

SI TE INTERESA ESTE TEMA

*El gran libro de la Criptozoología, de David Heylen Campos, Gustavo Sánchez y José Gregorio González, Editorial EDAF, 2008.

"¿Una población viva de tilacinos?" breve comentario del Dr. Héctor Arita sobre la nueva expedición que se realizará en Far North Queensland.

*El sitio web The Thylacine Museum, ofrece valiosa información sobre biología, paleontología, historia, conservación y proyectos de investigación relacionados con el tilacino y su hábitat.

*"Tracking the Tasmanian tiger", episodio 386 del podcast Skeptoid, escrito por Brian Dunning.

*La entrada de la RationalWiki, "Thylacine", con enlaces de referencia valiosos.

*"Prehistoric survivors? They are really most sincerely dead" artículo de Sharon Hill sobre el improbable objeto de estudio de la criptozoología de bestias extintas, publicado en el sitio web del CSI.

1 comentario:

  1. Que excelente arículo. Muy útil para mostrar como una noticia sensacionalista puede conducirnos a conocer mas de Ciencia, sus métodos y su relevancia, que es tan fácil olvidar por muchos.

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