"La Apelación a Monsanto aparentemente puede usarse en cualquier momento y en cualquier lugar, para discutir cualquier cosa, y no debe tener ninguna relación con la biotecnología en absoluto. Disfrútenlo." Brian Dunning.
La historia de la humanidad ha tenido muchos enemigos que se ocultan justo en nuestras narices. Para Nerón era obvia la conspiración cristiana contra el Imperio. Para la Iglesia, era obvia la conspiración de los masones al promover el satanismo y el anti-catolicismo. Para Hitler era obvio que los judíos se esforzaban en arruinar Alemania con tal de enriquecerse ellos mismos. Para la CIA y el FBI de los 70s-80s, era obvio que los comunistas estaban tramando algo contra. Para la KGB era obvio que EEUU estaba tramando algo en su contra. En las elecciones actuales en México, es obvio que el gobierno del PRI está actuando en contra de AMLO. Para los panistas-anayistas, es obvio que el gobierno del PRI está actuando a favor de AMLO.
A veces, estas historias de malvados grupos en la sombra tenían una parte de verdad. Pero esas partes siempre fueron opacadas por aquella otra parte que no lo era. Esto importa poco para los vendedores del miedo, quienes desde tiempos inmemorables han utilizado éste, materia prima de toda religión e ideología dogmática, para adquirir poder, notoriedad y dinero. Uno de los enemigos de las sombras ocultos frente a nuestras narices es la multinacional Monsanto. Pero tal como se ha informado en los últimos días, la también multinacional Bayer ha comprado a Monsanto, y tiene el propósito de desaparecer el nombre de la que tal vez es una de las empresas más satanizadas. Invocar a Monsanto ha sido para varios grupos la clave para que otros compren sus discursos a partir del miedo. Es una gran fuente de recursos para este tipo de traficantes cínicos, pero una pésima estrategia si de verdad uno planea ayudar a la humanidad.
