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| ¿Pseudoescépticos o escépticos que molestaron demasiado al mundo magufo? |
Desde que publiqué mi artículo sobre el pseudoateísmo, noté una polémica muy curiosa que gira en torno a las definiciones de las palabras así como a su uso en el mundo práctico. Con varios puntos de vista y con sus respectivas afirmaciones –algunas demasiado extraordinarias-, por ahora el asunto de los Pseudoateos y los ateos magufos lo dejare por la paz, considerando que me expliqué bien el punto de vista personal. Muy personal, quizás con errores de argumentación, pero un punto de vista que traté de hacerlo de la manera mas objetiva mirando las dos caras de la moneda en el debate.
Mientras que el debate de ateos y "pseudoateos" continúa en las redes sociales, me gustaría llamar la atención a otros términos interesantes y discutidos. Ejemplos de esto: la diferencia entre ciencia y el cientificismo, y entre cientificismo y pseudociencia. Un caso interesante y particular es la diferencia entre escepticismo –el escepticismo científico- y algo llamado pseudoescepticismo.
Con tantas palabras parecidas pero opuestas entre sí, es confuso y tedioso tener que diferenciarlas una por una. En mi escasa experiencia personal, me han llegado a llamar filosofista (que en otra ocasión explicare) y pseudoateo (solo miren los comentarios de mi articulo del pseudoateísmo), y desde luego me han tachado de cientificista (aunque más de una ocasión me he identificado como tal, más adelante explico por qué). Y prácticamente toda organización dedicada a la promoción del pensamiento crítico, la lucha contra las pseudociencias y la denuncia de los abusos religiosos han sido tachadas de pseudoescépticos totalitarios, dogmáticos e ignorantes. En fin, parece ser que cualquiera que se meta en estos temas –o con sus defensores- se arriesga a que lo llamen de todo.
Debido a que no quiero hacer esto demasiado largo, me voy a dirigir a dos definiciones que bien podrían hacer que una persona que se interese en estos asuntos se confunda y caiga en errores y sesgos comunales: me refiero a los términos cientificismo y pseudoescepticismo (o escepticismo patológico para los "cuates").
Hoy en día se puede dividir al cientificismo en sentido débil y fuerte. El primero, según el escéptico Michael Shermer, es una “visión científica del mundo que abarca las explicaciones naturales para todos los fenómenos, evita especulaciones sobrenaturales y paranormales, y abraza el empirismo y la razón como los dos pilares de una filosofía de vida adecuado para una Era de la Ciencia.”
El sentido fuerte del cientificismo es el que produce problemas y confusión entre las personas. En repetidas ocasiones me encontré con alguna que otra persona que creo se merece, con todo y honores, ser llamado cientificista en el sentido fuerte de la palabra. De manera simple, el cientificismo fuerte es el punto de vista contradictorio que afirma que solo las afirmaciones científicas son verdaderas. De acuerdo a esto, la ciencia es capaz de resolver todas y cada una de las cuestiones de la vida, la historia, la humanidad, el universo, la ética, etc, etc, asegurando un carácter dogmático a la ciencia y expulsando cualquier otra herramienta para cuestionarse sobre el conocimiento en sí (tales como la historia, la lógica y la filosofía). Esta postura no es científica y por tanto el cientificismo no tiene sentido o no es més que un falso argumento. Si todo es cuestión científica, el cientificismo debería ser objeto de la ciencia, pero no es así con lo que falla ante su mandato divino número uno –todo es cuestión científica-. Cosas como la ética, la política, el arte o la historia no pueden meterse a un tubo de ensayo; tampoco existen leyes matemáticas incuestionables para predecir los movimientos sociales, culturales o económicos (aunque desde luego, eso no significa que no se pueda investigar de forma científica sobre estos asuntos, lo cual es muy distinto).
Con esto deberíamos tener claro que la ciencia es básicamente como Carl Sagan decía “una forma de pensar. Una forma de interrogar de manera escéptica al universo” y no una clase de método inamovible e incorrupto que nos da todas las respuestas a todas las preguntas que queramos plantear. La ciencia es sin duda la mejor forma para interrogar el universo, pero no es la única. Mucho menos es una fuente de verdades absolutas.
El término pseudoescepticismo, por otra parte, es un tanto más curioso y tiene una historia interesante. La palabra se puede utilizar para designar a las personas que se dicen escépticas de tal o cual asunto o afirmación, pero que en realidad son negacionistas de ese tema. Algunos aseguran ser "escépticos" del calentamiento global, del VIH/SIDA, del holocausto o de la evolución, cuando lo único que hacen es asegurar que alguno de estos asuntos es un mito, un engaño o una conspiración. Desechan toda evidencia y aseguran que no existen pruebas que sustenten el hecho. Eso es pseudoescepticismo. De esta manera, es correcto llamar pseudoescépticos a los negadores del holocausto o a los conspiracionistas que piensan que el hombre nunca llegó a la Luna, ya que su postura no se basa en la evidencia existente o el método científico, ni en el pensamiento crítico.
En el mundo magufo, sin embargo, la palabra pseudoescepticismo es usada para asegurar que la comunidad científica es cerrada de mente y nunca aceptaran afirmaciones de la parapsicología, la ufología o las medicinas alternativas, por el simple hecho (según esto) que presentan prejuicios ante temas de este tipo y ya han creado una opinión antes de mirar la evidencia.
En el mundo magufo, sin embargo, la palabra pseudoescepticismo es usada para asegurar que la comunidad científica es cerrada de mente y nunca aceptaran afirmaciones de la parapsicología, la ufología o las medicinas alternativas, por el simple hecho (según esto) que presentan prejuicios ante temas de este tipo y ya han creado una opinión antes de mirar la evidencia.
Los primeros sentidos del cientificismo y el pseudoescepticismo no presentan ningún problema con el pensamiento crítico y el análisis escéptico de la ciencia. El problema surge cuando charlatanes y pseudocientíficos utilizan estos términos para desprestigiar a sus detractores. Se vuelven, según ellos, escépticos de los escépticos. Argumentan que las comunidades escépticas no son más que negocios, que retos como el de James Randi de un millón de dólares son un fraude y que aunque según ellos exista evidencia de lo paranormal, los escépticos jamás las aceptaran. Retorciendo el viejo ataque ad hominen, aseguran que los argumentos de los escépticos, por ser muchas veces sarcástico son ataques ad hominem.
Con el lema de ser de "mente abierta", prefieren asegurar ser agnósticos respecto a la homeopatía, las abducciones, las hadas o la cuestión de Dios. Algo irónico es que son los promotores de todas las ideas pseudocientíficas los principales en llamar a organizaciones como la Skeptic’s Society, al CSI o al ARP-SAPC, una bola de organizaciones pseudoescépticas. Lleno de mentes cerradas, arrogantes, cientificistas y prejuiciosos miembros que deben conocer poco sobre los temas paranormales y por eso no creen en lo paranormal. Esto suena tan parecido a lo que me dice mi abuela cuando hablo de las mentiras y contradicciones de la Biblia: “como no conozco la Biblia, la fe cristiana y a Dios, hablo mal de todo esto”. Esta afirmación, tanto con mi abuela como con los magufos, no permite argumentación de otro tipo, ya que decir que por ejemplo mi abuela no conoce el Corán o el libro de Mormón, y que por tanto no conoce de religión, conlleva a la conclusión por parte de mi abuela que soy una persona cerrada. Fin de la discusión.
Afirmar que uno es un pseudoescéptico cientificista, no es un argumento, es una provocación totalmente ignorable, pues cualquier refutación que se le dé, es una "prueba" de ser un pseudoescéptico cientificista. Esto es justamente lo que hacen supuestos debunkers como los pocos miembros del SCEPCOP, o del blog los Escépticos, Vaya Timo. Basta con mirar algunos de los artículos y referencias que se tienen en estos sitios para darse cuenta que es una defensa a charlatanes y creencias sin fundamento, disfrazados con el halo de ser "escépticos y científicos". Lobos vestidos de ovejas.
La mejor forma, tanto para no caer en pseudoescepticismo, el cientificismo fuerte o la charlatanería que abusa de estas palabras, es el correcto conocimiento y uso del método científico y las interminables cuestiones que plantea siempre el pensamiento crítico.
SI TE INTERESA ESTE TEMA
*Science is not your enemy, artículo de Steven Pinker donde muestra una reflexión clara del abuso peyorativo de la palabra cientificismo, traducido al español en el blog De Avanzada.
*El Diccionario Escéptico contiene buena información y enlaces completos sobre el cientificismo.
*El Diccionario Escéptico contiene buena información y enlaces completos sobre el cientificismo.
*El Wiki-Proyecto, Rational Wiki tiene abundante información sobre el uso correcto y tambien del uso abusivo de la palabra Pseudoescepticismo, además de información crítica sobre el SCEPCOP y demás verdaderos abusadores del pseudoescepticismo.












