"Cada esfuerzo por clarificar lo que es ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento new age y el fundamentalismo religioso es un servicio a la civilización" Carl Sagan.


viernes, 21 de enero de 2011

HIPATIA DE ALEJANDRÍA: MÁRTIR DE LA CIENCIA

Es a mí parecer, la más grande filosofa de la historia. Escuchar o hablar de ella en su tiempo, podía representar distintas cosas. Para algunos, una bella mujer que ya había tardado en encontrar marido; para otros, una hereje blasfema, atea y científica, cosa que las ‘sagradas’ escrituras prohibían; pero para sus más allegados, era sin duda, la mejor profesora de filosofía y ciencias de la Biblioteca de Alejandría. Hipatia, se cuenta, era una brillante mujer, con un amor envidiable al conocimiento de la naturaleza, la ciencia y la sociedad en la que vivía.
Bella e inteligente, era una combinación arriesgada –decían sus contemporáneos-, para la aristocracia de la ciudad. Simplemente, no hay mejor ejemplo de verdadero amor al conocimiento, como lo fue Hipatia. Si bien, la historia está plagada de otras filosofas y científicas, nadie a llegado a tener una historia tan inspiradora como la de esta mujer de la Roma cristiana.

UN POCO DE HISTORIA
Hipatia nació en el año 370 d.C., aunque algunos historiadores sitúan su nacimiento en 355 d.C. no conocemos nada acerca de su madre, pero su padre, fue el famoso Teón de Alejandría, filósofo y matemático de la época, cuya mentalidad y pensamiento, acercaron a Hipatia a un mundo del que las mujeres no entraban nunca: el mundo del conocimiento. Teón la educó desde niña para hacer de ella todo un individuo completo, según el ideal griego: un ser humano que cultiva tanto el cuerpo como la mente y reúne sabiduría, belleza y razón. Para cuando Hipatia se convirtió en una mujer, Teón había logrado lo que tanto había soñado.
Desde niña, se le inculcó la educación física, los baños relajantes combinado con enseñanzas de arte, ciencia, filosofía, historia y música. Ella viajó a  Roma y Atenas, donde estudió filosofía, astronomía, física, matemáticas y lógica.
De vuelta en Alejandría, trabajó en la milenaria Biblioteca de Alejandría –conocida en ese entonces como el Museo, pues además de ser el lugar con la mayor colección de escritos de ciencia, arte y filosofía, también contaba con un zoológico, jardines botánicos, observatorio y salas de disección-. En dicho instituto,  superó a su padre en pensamiento y conocimiento. De hecho, algunos historiadores, creen que algunos de los escritos atribuidos a Teón, en realidad fueron hechos por Hipatia.
La mujer filosofa, contribuyó a la creación de inventos como el astrolabio y el aerómetro; defendió enérgicamente el heliocentrismo, utilizando los tratados de filósofos clásicos como Eratóstenes, que suponían ya la forma esférica de la Tierra así como su orbita alrededor del Sol.
Hizo estudios sobre el peso específico de los líquidos y sobre geometría euclidiana. Como filosofa, fue una abanderada del pensamiento neoplatónico, además de considerar que los dioses eran una invención del hombre.
Todo su talento y dedicación a la investigación del hombre y la naturaleza, le fueron recompensados al ser nombrada directora de, el Museo.

MÁRTIR DE LA CIENCIA Y EL CONOCIMIENTO
Aunque tuvo muchos pretendientes a lo largo de su vida, ella nunca pensó en casarse y ‘atarse’ a un hombre que no le permitiría seguir con sus investigaciones. De modo que decidió pensar en la ciencia más que en el amor. No se tienen registros de que estuviera enamorada de alguien en específico.
Fue justamente su modo de pensar –tanto ateo como liberal- lo que le valieron varias envidias y enemistades.
En el año 390, Teófilo, el obispo cristiano de Alejandría –religión aceptada por el imperio romano en el 391-, mandó destruir templos paganos de la ciudad. Con este mandato, la milenaria Biblioteca de Alejandría, fundada en el siglo IV a.C. por Alejandro Magno, poseedora de mas de 500, 000 volúmenes de manuscritos sobre historia, ciencia, filosofía, cultura, política, geografía, arte, literatura, simplemente fue destruida ‘en el nombre de Cristo’. La máxima casa del conocimiento de la antigüedad, fue quemada por ser de origen pagano y todo en ella, incluyendo los estudios de grandes filósofos como Aristarco, Demócrito, Teodoro, Anaxágoras, Tales de Mileto, Eratóstenes, Ptolomeo, Aristóteles y otros tantos. Los conocimientos y el valor de todo lo destruido es simplemente incalculable. Hipatia, se salvó prácticamente de ‘milagro’, solo por que el gobernador romano, la ayudó frente a la presión cristiana. Sin embargo, el nuevo obispo de Alejandría, Cirilo, acuso a Hipatia de bruja y hereje por no seguir la biblia y por saber de ciencia.
En el año 415, Hipatia, fue violada, torturada, golpeada, arrastrada por las calles de la ciudad y asesinada por los parabolanos, un grupo de monjes seguidores de las enseñanzas de Cirilo.
De este modo, el conocimiento del Museo y su más ilustre directora fueron olvidados por siglos. Hipatia quedó en el basurero de la historia –hasta la Ilustración- y su ejecutor intelectual, Cirilo, fue canonizado. Hoy es conocido como San Cirilo de Jerusalén, un hombre ejemplar y digno de rendir culto.
La historia de Hipatia, sin embargó salió de la oscuridad en el siglo XVIII, cuando la Ilustración, puso de manifiesto las atrocidades e injusticias cometidas por el fanatismo religioso. Por tener fe, fue destruido un lugar con una información irrecuperable. Por fe, se asesinó de manera brutal e inhumana a la última gran sabia de la antigüedad. Sin embargo, lo más importante es ver como influye esta historia en el mundo de la divulgación del conocimiento moderno. Hipatia, tenía una amplia gama de ideas sobre su mundo, que no son muy diferentes a la actualidad. Creía que la religión, la fe y el fanatismo, eran grandes agujeros en el camino hacia el progreso, hacia el verdadero entendimiento de la naturaleza y de la sociedad. Creía que el hombre, y la mujer, debían tener los mismos derechos en todo. Desde la libertad de decisión sobre con quien estar, a que dedicarse, hasta la libertad de conocimiento, así como el derecho de ser tratados de la misma forma ante la sociedad. Estas ideas, podrían parecernos nuevas, sin embargo, Hipatia es la evidencia perfecta de que el ideal de sociedad utópica  a raíz de la libertad y el conocimiento, ya se tenían desde la antigüedad. Sin embargo, también es un ejemplo y una advertencia, para no volver a caer en los errores de la fe ciega. El oscurantismo medieval, cuando fue asesinada, apenas empezaba a ‘brillar’ y actos como la destrucción de la biblioteca, la intolerancia ante otros tipos de creencias, debieron de haber servido como lección de lo que se aproximaba. Un mundo sumido en la ignorancia, gobernado por líderes religiosos que no hicieron otra cosa más que estancar el progreso por mil años.
La historia de Hipatia y otros tantos mártires del conocimiento, ayuda en gran medida para reflexionar, y el poder elegir que camino tomar: ¿tomaremos el camino de la fe arrogante e ignorante o el del conocimiento libre y verdadero?

SI TE INTERESA ESTE TEMA

*el blog, josemanuelruiz.wordpress.com, presenta un interesante y ameno articulo de Hipatia.

*el sitio web, astroseti.org, presenta una biografia de la gran filosofa de la antigüedad  

*historia y vida de Hipatia en mujeres progresistas, fmujeresprogresistas.org

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